El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

¿Breve retrato de mi amada musa?

¿BREVE RETRATO DE MI AMADA MUSA?

Como España es un Estado de derecho, en el que hay libertad de expresión, cada quien puede dar su parecer (a condición de que no calumnie ni injurie a nadie, por supuesto). Como hoy, por fin, quienes tenían la potestad de hacerlo o quienes estaban especialmente habilitados para llevar a cabo ese menester, han aceptado mi candidatura y ya formo parte (soy miembro de número) de la selecta “Sociedad de los Criticones”, conformada por cuantas/os apoyamos que todos los ciudadanos (ellas y ellos), sin excepción, podamos opinar críticamente de todo (siempre que hayamos cumplido el requisito inexcusable de haber estudiado a conciencia el asunto en cuestión y habernos formado un criterio ponderado sobre dicho tema), me decido a hacer un breve retrato de mi amada musa tinerfeña, Iris, a quien mi heterónimo y amigo del alma, “Metomentodo”, recientemente, acertó en el blanco o centro de la diana, al concederle el título de “la mujer del momento”.

No ha sido corto ni fácil el camino que ha tenido que emprender y cubrir Iris hasta llegar a la cumbre donde, interina o provisionalmente, se halla. Se ha ganado esa cima a pulso. Un sinfín de momentos de paciencia e impaciencia, intermitentes parejas de baile, han jalonado su trayectoria vital, siempre alumbrada por la luz del mismo faro, su férrea voluntad de coronar lo que deseaba ser desde niña, una reputada creadora de literatura de ficción, una prestigiosa novelista.

Ahora, que ya es una autora que ha triunfado, se permite el lujo de tomarse algunos ratos de asueto, de mostrarse relajada, pero, aun así, sigue, erre que erre, en sus trece, siendo igual de autoexigente e independiente de criterio.

Hija de dos guardias civiles, siendo una adolescente (de doce años escasos), ya expresó en una redacción, que leyó en voz alta en clase, a qué aspiraba en la vida, a obtener reputación y respetabilidad entre otros escritores (hembras y varones) admirados por el público lector.

Los calvarios que padeció en los institutos donde estudió fortalecieron aún más su carácter y propiciaron que pudiera conseguir el reto que se había propuesto, alcanzar la gloria, su puerto o punto de destino.

Tras divorciarse, demostró qué ovarios gastaba, su valor, la calidad y categoría de su personalidad, que se había enseñoreado de su físico, no tan frágil como sus pocas carnes dejaban entrever, luchando a brazo partido, contra viento y marea, para sacar su circunstancia adelante, trabajando como cajera, a tiempo completo, en un centro comercial, educando, con la inestimable y sola ayuda de su madre, a sus dos hijas de corta edad, Marimar y Sofía, aprovechando la soledad y el silencio para redactar las historias que ideaba, una vez las había bañado, preparado la cena y acostado.

En las numerosas entrevistas que le hacen no se cansa (ni mucho menos se harta) de reivindicar privacidad, para poder seguir haciendo lo que le gusta y llena, urdir un párrafo tras otro. Es consciente de la inopinada popularidad que ha adquirido en tan corto espacio de tiempo. Empezó pidiendo que dejaran en paz a sus hijas, pero, como fue en vano, ahora exige que respeten su inocencia y que puedan ir a jugar al parque sin tener que sentirse unos bichos raros, como eso era para ellas lo normal hace apenas un año.

Ser “la mujer del momento” es un premio impecune, no oficial, que le hace sentirse orgullosa, indudablemente, pero, cuando este perdura, día tras día, puede devenir en una situación tan agobiante que una/o puede llegar a detestar.

Me había propuesto hacer aquí un retrato moral ajeno, el de Iris, pero, tras leer lo que llevaba escrito detenidamente, me ha brotado y no he logrado disipar, por persistente, la duda de si el resultado, lo que me ha salido, no ha sido más bien el deseo quimérico de que fuera, en realidad, mi propia etopeya.

   Ángel Sáez García

   angelsaez.otramotro@gmail.com

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Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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