MAYTE, TÚ JUSTIFICAS MI EXISTENCIA
Mayte, voy a exponerte por qué siento
Que estoy enamorado de tus prendas.
Acaso, tras oírlo/leerlo, me comprendas
Y a ti, por fin, te conste que no miento.
Pregunta a los jilgueros; hasta el viento
Airea mis razones. Nadie enmiendas
Ha puesto a quien maneja bien las riendas
Del carro donde viajan; son un ciento.
La vida hoy no carece de sentido,
Porque tú justificas mi existencia.
En el tren barrunté tu quintaesencia,
Que nada que hayas hecho ha desmentido.
Gracias a Dios le doy, pues tengo musa
Que no abusa de mí y de nada acusa,
Salvo con devoción suma de amarla.
Tras auscultarla, cómo no admirarla.
Ángel Sáez García