El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

Del pensamiento forma parte el habla

DEL PENSAMIENTO FORMA PARTE EL HABLA

El neurólogo y divulgador científico británico Oliver Sacks, a lo largo de las más de ocho décadas que vivió, dejó escritos en letras de molde muchos de los pensamientos que fraguó; entre otros, este: “Hablamos no solo para decirles a los demás lo que pensamos, sino para decirnos a nosotros mismos qué pensamos. El habla forma parte del pensamiento”.

Como debo ser honesto intelectualmente, y aunque, a veces, haya repetido hasta la saciedad que todo está dicho, que todo está hecho (eso mismo cabe leer en el versículo 9 del capítulo 1 del Eclesiastés, “¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y no hay nada nuevo bajo el sol”), también suelo dejar aislada una circunvolución de mi cerebro para que allí pueda acaecer o acontecer la originalidad. Aunque esta demuestre ser escasa, abundo con la idea mencionada en el parágrafo anterior por el autor de “Despertares” (1973), relato en el que narró su propia experiencia como neurólogo con pacientes catatónicos, enfermos de encefalitis letárgica; obra que luego fue adaptada al séptimo arte con el mismo título, en un filme que dirigió en 1990 Penny Marshall y fue protagonizado en sus roles principales por Robert De Niro y Robin Williams, en el que se cuenta su descubrimiento de los efectos benéficos temporales de la levodopa o L-dopa, que se usaba para tratar el mal de Parkinson, en algunos pacientes catatónicos suyos, a su cargo (¿con los que experimentó como si fueran conejillos de Indias?), a los que administró dicho medicamento.

Ignoro qué opina el atento y desocupado lector, ora sea o se sienta ella, él o no binario, de estos renglones torcidos; ahora bien, en el supuesto de que le haya ocurrido alguna vez tres cuartos de lo propio que me ha sucedido a mí en varias ocasiones, que, verbigracia, mientras mantenía un coloquio, debate o tertulia con otra/s persona/s, me admiré y/o quedé asombrosamente satisfecho, al pergeñar o argüir un razonamiento nuevo (original, al menos, para mí), que, una de dos, o venía a apoyar la tesis que había formulado antes uno de mis contertulios o interlocutores, o a discrepar abiertamente de la defendida o mantenida por uno de ellos, seguramente coincidirá con nuestro parecer, y ya estaremos en disposición de poder formar una terna, trinca o trío.

Está claro, cristalino, que todo ser humano que haya repentizado en algún momento de su existencia una ocurrencia o ingeniosidad, mientras escuchaba con atención y sumo respeto a otro/s y, por ende, las razones aducidas por este/os, podría formar parte, asimismo, de nuestra cofradía, si ese fuera su deseo, porque nosotros no imponemos ni obligamos a nadie a nada; nos limitamos a dar nuestro criterio al respecto. Lo dejo aquí escrito, negro sobre blanco, porque nuestra fraternidad aún no se ha constituido. Puede incluso (y, en principio, no cabe descartar esa posibilidad) que jamás de los jamases se establezca o instaure. Y, si un día alguien lo hace, acaso nosotros no seamos miembros fundadores de la misma. Que conste en acta la advertencia.

   Ángel Sáez García

   [email protected]

La selección de las mejores marcas de termómetros

TERMÓMETROS CLÍNICOS

Aquí encontrarás la oferta actualizada de estos dispositivos de salud

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

Lo más leído