Juntáronse su don y su condena
JUNTÁRONSE SU DON Y SU CONDENA Habiendo desechado lo imposible, Cuanto quede e improbable no parezca Será la verdad neta, aunque apetezca De lo que conmociona al impasible. Habrá quien considere incomprensible Que la felicidad plena anochezca, Tan raudamente acabe; y no amanezca Hasta un lustro después. ¡Fénix risible!