El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

¿Qué ha dicho hoy «Metomentodo»?

¿QUÉ HA DICHO HOY “METOMENTODO”?   Le ha dicho hoy “Metomentodo”, Que es un machista galante, A Eva, su esposa elegante, Que quien se mete en el lodo Dispuesta está a aguantar todo: “Una verdadera dama En su salón tiene fama De ser una impar señora, Pero lo opuesto este añora, Que una iza sea en la cama”.      Ángel

Paz, la huera y la salmuera

PAZ, LA HUERA Y LA SALMUERA   Antes de que Internet fuera De la historia el hito que es, Como así mismo lo ves, Paz en dos, sin sal, la huera, Y con ella, la salmuera, Dividió la sociedad: La prima una nimiedad, Como mucho, leería; La última pelearía Por la hartura o saciedad.      Ángel Sáez García    [email protected]

«Tú eres el chicle que masco»

“TÚ ERES EL CHICLE QUE MASCO” (DIJO Y TE CAUSÓ UN GRAN CHASCO)   Si tú diste alguna vez Con quien era emocional Depredador, funcional, Hiciste muy bien, ¡rediez!, Al cortar e iterar “ez”, Que significa “no” en vasco, A quien te sigue dando asco, Pues ni tiene sentimientos Ni siente remordimientos: “Tú eres el chicle

Te agradezco el elogio, la alabanza

TE AGRADEZCO EL ELOGIO, LA ALABANZA Dilecto Manuel (Olmeda Carrasco): Celebro y gozo un montón leyendo tu alabanza, la que me has escrito en un pispás y me has mandado, donde indicas que el último texto que te he enviado, me refiero al titulado “¿Cómo caí en la depre y salí de ella?”, te ha gustado y lo calificas de “espléndido”.

¿Usuaria/o eres con carencias?

¿USUARIA/O ERES CON CARENCIAS? ÁRMATE DE ENE PACIENCIAS   Ignoro si lograremos Que nos traten como a humanos. Si juntamos nuestras manos, Puede que un día ganemos Y del potro nos libremos. Cuando hoy a la calle sales Hallas menos sucursales De tu banco o caja abiertas. Si tus carencias son ciertas, Del laberinto no sales.     

Ha muerto mi tío Ulpiano

HA MUERTO MI TÍO ULPIANO “Los preceptos del derecho son: vivir honestamente, no dañar a nadie y dar a cada uno lo que es suyo”. Domicio Ulpiano (Gnaeus Domitius Annius Ulpianus), jurista romano de origen fenicio, que vivió en los siglos II-III de nuestra era, después de Cristo (¿170?-228).   Tenía Ulpiano, mi tío, Un grandioso

Al borrar de sus pesquis las patrañas

AL BORRAR DE SUS PESQUIS LAS PATRAÑAS   Si otrora en Dios creí, Iris, ya no creo. Tuve unos excelentes sembradores Que fueron ejemplares escultores De las horas de estudio y de recreo.   Si a Daniel Puerto evoco, me recreo Al latín despertando con honores; Si a Piérola recuerdo, sus humores Hallarlos cabe en mí; de ellos soy

Soy anciano, mas no necio

SOY ANCIANO, MAS NO NECIO   Soy anciano, mas no necio. Pido que en mi banco atienda Alguien, como en cualquier tienda. A voz en cuello, muy recio, Lo grito. No soy un pecio. No poseo un móvil apto Para hacer rarezas. Capto La indirecta que me lanzan. ¿Así las cosas avanzan? ¿Y si a eso yo no me adapto?      Ángel Sáez García

El punto G está en la oreja

EL PUNTO G ESTÁ EN LA OREJA   El mejor afrodisiaco En la imaginación se halla. Hágame caso; no falla. No está en lo paradiasiaco; Tampoco en lo dionisiaco; Que al oído diga cosas Y que me regale rosas; El punto G está en la oreja; Pregunte a joven o a vieja; Huya de quien le haga glosas.      Ángel Sáez García    [email protected]

De Rodríguez no me río

DE RODRÍGUEZ NO ME RÍO   “Además, se lo puede encontrar en ediciones de bolsillo, más adecuadas para llevarse en el equipaje y homenajearlo en Dublín el próximo 16 de abril (sic), el día que, en 1904, tuvo lugar la odisea tan urbana de Leopold Bloom y Stephen Dedalus”. Manuel Rodríguez Rivero, en su postrero “Sillón de

Ópera escucha el que opera

ÓPERA ESCUCHA EL QUE OPERA (A SU/TU/MI AGUA, SU/TU/MI CIRUJANO)   “Una persona inteligente se repone pronto de un fracaso. Un mediocre jamás se recupera de un éxito”. Lucio Anneo Séneca   El perito e inteligente Se repone de un fracaso En un pispás. No es el caso Del jerarca o dirigente Poco o nada diligente, Que jamás

Leí esto en un testamento

LEÍ ESTO EN UN TESTAMENTO   Poco importa que brillantes Lleve muchos o ninguno, Siempre que lea a Unamuno. Los chistes desternillantes A enanas/os hacen gigantes. Lee esto despacio, lento, Que leí en un testamento: “La persona inteligente A veces no es diligente, Sino de lento talento”.      Ángel Sáez García    [email protected]

Se merece un monumento

SE MERECE UN MONUMENTO (FIRMO ALEGRE EL DOCUMENTO)   Pido un ¡hurra! (no estoy puesto) Para el que ha puesto en un brete. No ha ejercido de metete Ni ha dejado descompuesto, Porque ha evitado el denuesto. Se merece un monumento Quien ha estado en el momento Y en el lugar a la altura Del milagro, la cultura. Firmo alegre el documento.

Lector, no seas iluso

LECTOR, NO SEAS ILUSO   Lector, no seas iluso; No acaecerá el milagro, Ni grueso ni enjuto o magro. Aunque puedo, no rehúso A dejarte más confuso: No hay pecado original, Ni embarazo virginal, Ni aedo que no urda un ripio; Sin el final del principio No hay principio del final.      Ángel Sáez García    [email protected]

¿Qué se cargó el porvenir?

¿QUÉ SE CARGÓ EL PORVENIR?   La suma de los rumores Que circulan por el orbe Tal vez disguste y/o te estorbe. A mí pésimos humores Me provocan sus temores, Que en cánceres devenir Pueden y hay que prevenir Para que no perjudiquen Sus miasmas y no adjudiquen El final del porvenir.      Ángel Sáez García    [email protected]

¿Hablas de un duelo de banyos?

¿HABLAS DE UN DUELO DE BANYOS? VERSEO DE LA LECTURA   —A veces, hablas en serio Al que gasta nariz roma Y lo que dices a broma Se lo toma (¡qué misterio!) Quien se llama Desiderio. —A veces, alguien te libra Cuando te roza una fibra. Si no lo conoces, crees Cuanto él escribe y tú lees, Pues tu alma con su alma vibra.     

Un coloquio de los de antes

UN COLOQUIO DE LOS DE ANTES (ENTRE GIBOSOS RUMIANTES)   —Eres, dromedario, bella. —Yo no voy a hacerte el feo De decirte que eres feo. —La verdad no me hace mella. Ni ella mis oídos sella. —No deseo molestarte. No es mi intención insultarte. —Me conformo con que sepas Que llevo bien mis dos chepas. —Camello, tu sal es arte.

¿Sentiré, Amor, cuanto siento?

¿SENTIRÉ, AMOR, CUANTO SIENTO?   No sé si serás mañana Lo que eres aquí y ahora, Cuando noto que en mí aflora Cuanto sentí por Santa Ana, Que me brotará la gana De dar besos a tu piel, De igual color que la miel Y sabor grato a mi gusto, Que, si al inicio dio susto, Supo luego a mujer fiel.      Ángel Sáez García   

La ovación de los balcones

LA OVACIÓN DE LOS BALCONES ¿DÓNDE ESTÁ HOY, EN QUÉ CAJONES?      A las ocho de la tarde Muda en ópera la calle Y en los palcos no hay quien calle Sus “bravos” ni quien no farde De que en sus palmas algo arde Que se llama gratitud Por lo bien hecho, actitud Que merece la alabanza De quien grieta a la esperanza Ve en tanta

Son las peluquerías bibliotecas

SON LAS PELUQUERÍAS BIBLIOTECAS EN UN PISPÁS TE TOMA LUIS EL PELO “(…) dicere etiam solebat nullum esse librum tam malum ut non aliqua parte prodesset (‘incluso solía decir que no hay ningún libro tan malo que no tenga alguna parte de la que sacar provecho’)”. Plinio el Joven, sobrino de Plinio el Viejo, en su “Epístola a

¿Por qué? ¡La plata delata!

¿POR QUÉ? ¡LA PLATA DELATA!   Solo el que es libre de mente, Cabal dueño de sí mismo, Abomina del cinismo, Que es avenirse vilmente A ser vendible por veinte O treinta piezas de plata, Que devendrá de hojalata Tras trascender el soborno Y padecer el bochorno, Porque la plata delata.      Ángel Sáez García    [email protected]

Todos podemos ser malos

TODOS PODEMOS SER MALOS (QUE NO NOS PONGAN A PRUEBA)   Ni todo lo malo lo hace Quien sufre psicopatía Ni a quien demuestra empatía Ninguna maldad le nace: Alguna a alguien satisface. ¿Quien compite por un puesto Para el que ha sido propuesto Con un colega al que admira De la pugna se retira Si juega sucio o hay denuesto?     

Deseos peripatéticos

DESEOS PERIPATÉTICOS   Si poder, ego y dinero Fue el tridente que portaron Cuantas/os ayer fracasaron, Para mí es hoy lo primero Lo que para ti es cimero, Además de divertido, Deambular inadvertido Por las calles y paseos Donde das cuerda a deseos Que aún no se han pervertido.      Ángel Sáez García    [email protected]

Cristina fue el detonante

CRISTINA FUE EL DETONANTE   Espabiló o halló despierto Mi corazón palpitante Cristina, que el detonante Fue que puso al descubierto Que yo erraba, pues lo cierto Era que a mí las mujeres, Doctoras fueran o ujieres, Licenciadas o cajeras, Usaran o no tijeras, Petaban, como sugieres.      Ángel Sáez García    [email protected]

Si es así, gracias te doy

SI ES ASÍ, GRACIAS TE DOY   Si ha de morir el autor Para que su obra se lea Y esta gane la pelea, ¿Serás acaso fautor De mi victoria, lector? Si es así, gracias te doy En la del día fecha, hoy, Por contribuir con tu grano A que no fuera, no, en vano, Mi esfuerzo; y en paz me voy.      Ángel Sáez García    [email protected]

Di indigestión, no gestión

DI INDIGESTIÓN, NO GESTIÓN   Todos los Ejecutivos (Con mayor habilidad, Con menor debilidad) Sus yerros reiterativos Acallan (tienen motivos); Unos intentan con arte Ocultar que tienen parte De culpa en la impar gestión; Otros de esa indigestión Quieren que se les descarte.      Ángel Sáez García    [email protected]

Yo suelo dar siempre un brinco

YO SUELO DAR SIEMPRE UN BRINCO   La vida, a veces, regala Placeres leales, fieles, Como escrutar anaqueles. Cuando no forma rehala, No malgasta este can bala, Pues compre uno, dos o cinco, Yo suelo dar siempre un brinco, Que devienen muchos más Si esos libros, además, Los leo o mis dientes hinco.      Ángel Sáez García  

Está en algo que fina algo que empieza

ESTÁ EN ALGO QUE FINA ALGO QUE EMPIEZA   Atroces pueden ser las Navidades Y dichosas, feroces y felices, Como quienes comieron las perdices En escabeche a cualesquiera edades.   Cuando ausentes están tus amistades, A la niñez regresas: regalices Rojos, barquillos, pipas y maíces De sin parangón marca, Eternidades.   ¡Qué

El amigo invisible echo de menos

EL AMIGO INVISIBLE ECHO DE MENOS      Por del coronavirus la pandemia Tampoco este fin de año nos juntamos Los cinco hijos que vivos hoy estamos De quien aquí cagó al oír glucemia.      El azúcar en sangre con leucemia Confundió Iluminada. Nos hartamos De reír, cuando el miedo desterramos Y volvió la cordura a la academia.

Quiero aprender a abrir bien tus cerrojos

QUIERO APRENDER A ABRIR BIEN TUS CERROJOS   A lo máximo aspiro, a ser tu esposo; Mas, si no puedo ser tu fiel marido, Jamás resultaré, Iris, por ti herido, Si tomas por amigo, aun quejumbroso.   Confío en que no esté asaz pesaroso, Molesto por haberte preferido A todas las demás y a ti querido Como a lo cabal cabe y a lo hermoso.

A mi amiga Sofía, experta en arte

A MI AMIGA SOFÍA, EXPERTA EN ARTE   “A veces, quien desea denigrarte, Sin querer, da en el centro de la diana”. Se lo escuché decir otrora en Viana A mi amiga Sofía, experta en arte.   Ergo, si alguien se empeña en ultrajarte, Adviértele, de forma meridiana, Qué antaño aconteció a quien era ariana A la que ha decidido

Por la Natividad reverdecidos

POR LA NATIVIDAD REVERDECIDOS   Como eso sucedió así en el pasado, Con mi cuñada Alicia, con mi hermano “El Chato” y mis sobrinas, coro sano, El sábado brindé. No fue pesado   Ni el caldo que catamos, que prensado, Tras ser pisado, fue con mimo humano, Ni el menú coronado, mano a mano, Por el tándem modelo, impar dechado.

Con tus heridas haz una obra de arte

CON TUS HERIDAS HAZ UNA OBRA DE ARTE   —Si la vida carece de sentido, No busques a escribir lo que no tiene. —Si trenzo es porque mucho me entretiene, Pues mezclo lo veraz con lo mentido. —¡Cuánta verdad ampara el fementido! Que guardes el secreto bien conviene. —¡Cuánto urdidor lo mismo a decir viene! Puede que el fingidor

Irónico adversario es mi vecino

IRÓNICO ADVERSARIO ES MI VECINO   Un breve caos es nuestra existencia Entre un par de silencios infinitos. Lo adujo Beckett, uno de mis mitos: Encierra una lección que hoy es tendencia.   ¿Nos conviene encomiar toda excelencia Y denunciar también cuantos delitos Hayamos presenciado, pues son hitos Que portan copia o falta de

¡Cuánto, José Javier, perdí al perderte!

¡CUÁNTO, JOSÉ JAVIER, PERDÍ AL PERDERTE!   “Ángel, yo solamente me lamento (Eso suele aducir mi amigo Pío) De lo que jamás hice”; no me río, Mas noto que anda cojo/manco el fundamento.   Le erijo a esa carencia un monumento Mediante este soneto, pues confío En no ser tibio, sino ardiente o frío Y sea hito el presente

¿No has ido a pedir nunca el aguinaldo?

¿NO HAS IDO A PEDIR NUNCA EL AGUINALDO? DÁDIVA QUE SE DABA EN NAVIDADES      A mí me dio vergüenza la primera Vez que yo fui a pedir el aguinaldo. Sin una pandereta, me hallé baldo, Frotando una zambomba lastimera.      Pero como la voz era cimera De uno de mis amigos, qué buen saldo Fue callarnos, pues nadie puso a caldo;

Hubo otro confidente, que frecuento

HUBO OTRO CONFIDENTE, QUE FRECUENTO   De Funes la memoria yo no tengo, Pero recuerdo aquella Nochebuena Con detalles sin cuento y suma pena. Donde sea eso mismo yo sostengo.   Verá cómo en mis trece me mantengo Quien pruebe y que no es, no, una cantilena. No sé si un galardón o una condena El hecho es, pero a dar cuenta de él

¿Le pasará como pesó a Evaristo?

¿LE PASARÁ COMO PESÓ A EVARISTO?   La actual es una confusión notable. Admito a quien la ve sobresaliente. Rehúso a quien la advierte insuficiente. Hasta la estupidez es exportable.   Hay tipos de sandez y esta es dañable. Basta con que aparezca el más reciente Para que en el entero continente Y en otros se halle el tal, inagotable.

Vence los arduos vetos de tus padres

VENCE LOS ARDUOS VETOS DE TUS PADRES   Si quieres escribir prosas y versos, ¿La tapia saltarás del seminario, Que mostrará el carácter libertario Que gastas, que tus bríos son diversos?   No creo que tus padres más perversos Sean que los de Hesse. Ver de ordinario La rama del abeto funerario Mudó en hados propicios los adversos.

Urge que te cepilles la pereza

URGE QUE TE CEPILLES LA PEREZA   Urge que te cepilles la pereza. Quien está reclinado en blanda pluma No deja humo en el aire, no, ni espuma En el agua, ni rastro de nobleza.   Solo gloria de máxima pureza Logra quien vence obstáculos: la bruma, La fatiga, el miedo atroz, que abruma Más que otro ser de la naturaleza.   Levántate

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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