El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

Todo escritor portea a otro Teseo

TODO ESCRITOR PORTEA A OTRO TESEO Todo escritor, quiéralo o no, acarrea a otro Teseo, que sabe, a ciencia cierta, dónde empezaba el hilo que Ariadna le cedió o dejó prestado antes de que decidiera poner un pie en el laberinto, pero, si sigue tirando paulatinamente de él, se dará cuenta de que desconoce dónde puede terminar este, tras

Sin sacerdotes justos ni cerdotes

SIN SACERDOTES JUSTOS NI CERDOTES   Si otrora me tragué aquellas patrañas, Ninguna ahora pasa mi garganta. Lo mismo me ocurrió que a esa elefanta Que a los ratones teme, a las arañas.   Con trozos de ene fes sé que te apañas. ¿Otra más crearás que una somanta Le dará a la católica, que aguanta Mientras no hurguen tus ritos

Penélope y Telégono casaron

PENÉLOPE Y TELÉGONO CASARON (SEGÚN NARRA UN RECIÉN MOSAICO HALLADO)   El mito/suelo de Penélope y de Ulises Acostumbra a ensuciarlo quien no asea Y, en vez de embellecerlo, afea, o sea. Acabo de fregarlo: no lo pises.   Anda esperando al de cabellos grises Que regrese del viaje, una odisea, Quien teje, quien desteje y quien desea

Si dices «valgo», en tu defensa salgo

SI DICES “VALGO”, EN TU DEFENSA SALGO    No pinta nada bien nuestro futuro. Carezco de científicas certezas, Mas parecen mis pálpitos cerezas; Con ellas me vacuno o eso procuro.      Presiento que el barbijo será un muro Distinto al berlinés; ¡cuántas perezas A derribarlo habrá!, porque sus piezas Nos servirán de contrafuerte

Cuando la salvación deviene mutua

CUANDO LA SALVACIÓN DEVIENE MUTUA DE IRIS ESTE SONETO NO SE OLVIDA   Quizá no me pediste que te echara Una mano jamás, pero socorro Escuché, se grabó y hasta hace corro En mi derredor. No, no estoy majara.   Puede que, tras oír auxilio, orara A Dios del cerval miedo. No lo borro, Porque real fue el pánico. ¡Qué engorro,

Quien infringe aquí la norma…

QUIEN INFRINGE AQUÍ LA NORMA DE SU ZAPATO HALLA LA HORMA   Pierde el tiempo quien enseña La verdad de las mentiras: ¿Con qué te quedas? ¿Qué tiras? ¿Por qué haces un guiño o seña Al mus, jugando en la Peña (“La Teba”)? Te consta que permitido No está. Que suene el pitido No te debe extrañar nada, Porque no es una nonada

Después de meditar veinte minutos

DESPUÉS DE MEDITAR VEINTE MINUTOS      Vi cómo regresaba ilusionado, Después de meditar veinte minutos, Quien ayer recogió jugosos frutos, Porque al silencio cerca tuvo, al lado.      Un montón reconozco que he mutado; Hoy veo en esos veinte no los brutos, Sino los apacibles; no los cutos, Sino los redivivos, que he indultado.

¿Qué por nada me perdía?

¿QUÉ POR NADA ME PERDÍA? HISTORIETAS DE TEBEOS   En el quiosco de la plaza Pío, que hoy es Padre Lasa, Aprendí qué era la guasa Y a reír, tándem que abraza Quien lee humor con cachaza. De cabo a rabo leía Las páginas que escogía Publicitar el quiosquero, Que fue el goce dominguero Que por nada me perdía.      Ángel

Detrás de aquel anaquel

DETRÁS DE AQUEL ANAQUEL   Aspiro a tratar con hombres Más sabios que mi vecino, Salvo que mi convecino Sea Platón. No te asombres Ni el suelo que piso alfombres, Querida ahijada Raquel; Yo sé que el diálogo aquel Sobre el alma hallaré donde Lea “Fedón” y se esconde Detrás de aquel anaquel .    Ángel Sáez García    [email protected]

Arteaga, maestro inolvidable

ARTEAGA, MAESTRO INOLVIDABLE      A quien escuchó atento tus lecciones Durante Sexto, Séptimo y Octavo De la extinta EGB, le arguye un clavo Que aquí no habrá milagro ni excepciones.      Hoy todo un abanico de emociones Que, sin querer queriendo, como al Chavo Del Ocho le nacían, sí, de cabo A rabo, se abre y viaja en

Criticona y peleona

CRITICONA Y PELEONA   No conozco una persona Que sea ciento por ciento Coherente. No te miento. Juzgué que una peleona Era tal y, además, mona, Pues sus armas ella usaba, Pero de ellas no abusaba, Para todo criticarlo Y, así, poder enmendarlo, Como ello necesitaba.      Ángel Sáez García    [email protected]

Al cierzo airear tu óbito le duele

AL CIERZO AIREAR TU ÓBITO LE DUELE      Ha muerto quien hacía arte, Arteaga. ¡Qué pocos con justeza valoraron! Estos, seguramente, se apenaron Cuando arribó la amarga, la que halaga.      No creo que su muerte satisfaga A cuantos en su coro gorjearon Ni a quienes muchas veces recordaron De una forma precisa o un tanto vaga.

No quiero hacer una gracia

NO QUIERO HACER UNA GRACIA   No quiero hacer una gracia. Pericles periclitado Fue, mas ¿lo fue su legado? Será una grande desgracia Que muera la democracia; Pero volverá con fuerza, Y, aunque luego esta se tuerza, A ostentar volverá el mando El pueblo, pero ¿hasta cuándo? Dependerá si se esfuerza Y de necio pasa a sabio, Al cepillarse

¿Cuánto vale un ser humano?

¿CUÁNTO VALE UN SER HUMANO?   ¿Cuánto vale un ser humano? Escrute qué pensamiento Le nace y qué sentimiento Cuando muera. Tendrá a mano, Si el finado era un hermano Por usted seleccionado, Ese ente que le ha salvado De estar depre en más de un caso, Irisando su fracaso, Y con su amistad le ha honrado; O alguien que nada le dice,

Te/me deja «Ángel» derretida

TE/ME DEJA “ÁNGEL” DERRETIDA   —No sé, Sol, si llegaremos A la tierra prometida Antes de la acometida De la parca, mas seremos Felices si nos queremos. —Tal vez, Luz, mi prometida, No exista esa prometida Tierra fuera de “Ángel”, libro Que, cuando lo lees/leo, vibro Y te/me deja derretida.      Ángel Sáez García

¿De Egomet falsa etopeya?

¿DE EGOMET FALSA ETOPEYA?   Es cortés, gentil y noble De corazón, diligente, Liberal e inteligente, Fuerte de ánimo, cual roble, De Hércules sosias o doble; En el amor no es ocioso; Nunca fue un varón odioso Quien es perito en finezas, Encantos y sutilezas Y no venable mafioso.      Ángel Sáez García    [email protected]

Quien se empeña su arte enseña

QUIEN SE EMPEÑA SU ARTE ENSEÑA   —Advertid que quien se empeña En hacer lo que le gusta, Aunque usen con él la fusta, Cuando ese ámbito domeña, Deviene (en) guía y lo enseña. —Al constatar que es un estro De esa materia o un maestro, Considera aquellos palos Que le dieron hoy regalos Que dan por dechado vuestro.     

Tuvo el suceso su vaya

TUVO EL SUCESO SU VAYA   Recuerdo que era verano, Porque ocurrió en una playa. Tuvo el suceso su vaya: Una nena con su mano Le tocó el pene a un fulano De su edad, que iba en porreta, Como ella, y esta gracieta Soltó a su madre: “Quiero una”. “Sé buena (oí), y tendrás una; Si no, una serie completa”.      Ángel Sáez

Yo no he sido tan guapo como entonces

YO NO HE SIDO TAN GUAPO COMO ENTONCES PREFERÍ LAS ANTÍPODAS AL TRULLO “Esto ocurrió en un tiempo y en un país en que muchos de nosotros estábamos enamorados de la vida. ¿Os acordáis?, ¿os lo han contado acaso? Estimábamos a nuestros políticos y confiábamos en ellos. Confiábamos también en los periódicos y en los periodistas,

Lo real asusta, espanta

LO REAL ASUSTA, ESPANTA   —La realidad asusta: En la piel de toro mustia Reina la omnímoda angustia Que amenaza con su fusta A quien lo que ve no gusta. —La realidad espanta Tanto que la gente canta, Porque prefiere hacer esto, Dilecto y selecto Ernesto, A lo opuesto: lo atraganta.      Ángel Sáez García    [email protected]

La muerte es la última pieza

LA MUERTE ES LA ÚLTIMA PIEZA   No hallaré jamás consuelo A la terrible certeza De que la muerte es la pieza Que acciona del alma el vuelo. Hoy ese axioma yo huelo; Y ese mosaico corono Con la tesela del mono Gramático que soy, sombra Que, al disiparse, se asombra De perder de todo el tono.      Ángel Sáez García    [email protected]

¡Cuánto el tal va a padecer!

¡CUÁNTO EL TAL VA A PADECER!   —Media entre aquello que dice Y lo que hace todo un mundo. —En cuanto aduces abundo. —Quien la mentira bendice A solas, sí, se maldice. —Coincido en el parecer. —Nada puedo agradecer A quien me cuenta patrañas. —Saco esto de mis entrañas: ¡Cuánto el tal va a padecer!      Ángel

¿Me matarán como a un perro?

¿ME MATARÁN COMO A UN PERRO?      Presiento que derribado Seré por arma de fuego Cuando me fugue, aunque luego Trascienda, de modo holgado, Que, cual can, fui asesinado, Como Rosa Luxemburgo, Que, si el polvo al hecho expurgo, Compruebo que una tragedia Sobre la misma me asedia, Pero no soy dramaturgo.      Ángel Sáez

El caso de don Hipólito

EL CASO DE DON HIPÓLITO      Ante todo, jamás digas Que no has de beber esa agua, Ni que un cura en su impar fragua No te fraguó, porque migas Le hizo tu madre, él barrigas. El caso de don Hipólito Lucena parece insólito, Mas Soler, en “Sacramento”, Nos ofrece el documento De que de Satán fue acólito.      Ángel

Mando a Daniel Ortega este soneto

MANDO A DANIEL ORTEGA ESTE SONETO ¿QUE UNA BALA TE ALCANCE EL COCO PIDES?   Mientras alerta tenga el intelecto, Un bolígrafo empuñe mi derecha Y mi boca indignada e insatisfecha Eche pestes, seré escritor dilecto   Para quien vive en vivo y en directo Qué fácil tú denigras su cosecha De mies y, cuando advierte (la cuenta hecha)

Mi clara parte alícuota de culpa

MI CLARA PARTE ALÍCUOTA DE CULPA Reconozco (sería, amén de un desgraciado, un desagradecido, si no lo hiciera, en todo momento y lugar, así, con o sin ambages) que mis siete años (desde los 12 a los 19) de formación humanística, magnífica, con los religiosos Camilos fueron cruciales, esenciales, para mi riqueza (sea la que sea esta)

Siempre que leo me pasa

SIEMPRE QUE LEO ME PASA   Ignoro por qué me pasa, Pero no que me acaece Y hablar/urdir de ello hoy me apetece. Siempre que leo en mi nasa Cae una idea que abrasa Si en un papel no la fijo. O la considero un hijo, Como he parido otros muchos Que llegaron a ser duchos, O devendrá crucifijo.      Ángel Sáez García    [email protected]

¿Qué quedó guardado en tomos?

¿QUÉ QUEDÓ GUARDADO EN TOMOS?   ¿Hoy las razones caducan A rauda velocidad? ¿Brota la perplejidad Por doquier? ¿También desnucan Los ignorantes que educan? ¿Hoy cabalgamos a lomos De agudos que nos ven romos? ¿Nos arroba la prestancia O lo que tiene importancia Y quedó encerrado en tomos?      Ángel Sáez García   

Dando al otro dignidad

DANDO AL OTRO DIGNIDAD   “Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo”. José Ortega y Gasset   —Quien promueve la igualdad Y el valor de toda vida Ve en la persona querida Que salva a la humanidad Dando al otro dignidad. —Seamos o no pudientes, Tengamos todos los dientes O no, a todos viene bien Que uno

Tengo pasión por el/la mar

TENGO PASIÓN POR EL/LA MAR   Tengo pasión por el/la mar. El rumor de su oleaje Lo introduzco en mi equipaje Cuando vuelvo de tomar Lo que me ayuda a calmar Mi deseo de esa brisa Que hace un dúo con la risa Que a mí me encanta escuchar, Pues suele desembuchar Cuanto disfruto sin prisa.      Ángel Sáez García    [email protected]

Cumplo la voluntad de quien me manda

CUMPLO LA VOLUNTAD DE QUIEN ME MANDA   Catando mil aromas, hoy, Amanda, Recorro el camposanto; hallo la losa De tu tumba y allí dejo la rosa; Cumplo la voluntad de quien me manda.   Que al trato yo me atenga me demanda Y donde tu esqueleto está, en la fosa, Deposite la flor a quien mi esposa No fue, pero la amé como a la banda

Quiere verte, Raquel, muerta

QUIERE VERTE, RAQUEL, MUERTA   Dicen que amigo es aquel Que hace ademán o que amaga Con clavar su aguda daga En tu costado, Raquel. Mira tras ese anaquel; Verás cómo desinfecta La fiel que devino infecta El filo de su arma blanca; Quiere, de manera franca, Que seas pronto interfecta.      Ángel Sáez García    [email protected]

Fui capaz de hallar la paz

FUI CAPAZ DE HALLAR LA PAZ   —Quien al más débil defiende Tal vez tenga corazón, No de peso una razón Para hacerlo. Quien lo entiende Quizá mañana se enmiende. —Quien, al fin, se ve capaz De hallar dentro de él la paz, Porque hay un ético impulso, Que le impide ser insulso, No deviene ave rapaz.      Ángel Sáez García

Así ella ha rebajado su glucemia

ASÍ ELLA HA REBAJADO SU GLUCEMIA      Cuando, por fin, venzamos la pandemia, Al ciudadano medio le conviene Que empiece a ponderar qué suerte tiene, Pues no padece, verbigracia, anemia.      Aunque ella ya no vaya a la academia, Haciendo otras labores se entretiene; Y ve que a las/os demás darse bien viene. Así ella ha

¿Velarás mi odisea mientras sueño?

¿VELARÁS MI ODISEA MIENTRAS SUEÑO?    “No me dejes morir. / En tanto alientes, / víveme en tus recuerdos, / llévame de la mano hasta tu muerte, / cobíjame en tus sueños / donde yo velaré mientras tú duermes” son los seis versos (¡con qué poco puede decirse tanto!) del “Poema final” del libro que tituló “Poemaciones”

¡Qué arduo es aquí ser abuelo!

¡QUÉ ARDUO ES AQUÍ SER ABUELO! ¡ESTÁ TAN ABAJO EL SUELO!      —No es necesario ser padre De una extensa prole de hijos Para que los escondrijos Te agraden. Tal vez te cuadre Si ves en ello un desmadre.    —No es preciso tener nietos Ni haber cien resuelto aprietos Para que me comprometa Con una imposible meta: Tenerlos

Vuelve el eterno retorno

VUELVE EL ETERNO RETORNO   ¿Quién no ha sido escandaloso En su errada juventud, De subversiva actitud, Escasamente juicioso, Arriscado y picajoso? Vuelve el eterno retorno Una y otra vez al horno. Las actitudes no mudan. Quienes a ellas hoy aludan Darán otra vuelta al torno.      Ángel Sáez García    [email protected]

Ese tándem ordinario

ESE TÁNDEM ORDINARIO   El silencio es necesario. También lo es la soledad; Vienen bien en toda edad. A mí no me da mal fario Ese tándem ordinario, Que me divierte y enseña Sin prisa cuanto pergeña Mi ingenio más subrepticio, Contenga una loa al vicio O a la virtud su reseña.      Ángel Sáez García     [email protected]

¿Por qué te llamas como otro?

¿POR QUÉ TE LLAMAS COMO OTRO?   —Pocas veces en la vida Llega uno a ser quien quería Cuando era un niño. No hería Una existencia atrevida Lo mismo que precavida. ¿Por qué te llamas como otro? —Porque el de tortura potro Que a don Miguel me une es uno: La comedia de Unamuno La tragedia es de Otramotro.      Ángel Sáez

Monumento a un argumento

MONUMENTO A UN ARGUMENTO   Despertar es el momento Crucial de cada jornada. Si te hallas a gusto, nada Temas y hazle un monumento A la razón o argumento Que te ayude a ilusionarte Con algo que ampare el arte Y veas capaz de hacer Cuanto empuje a agradecer A otros y a estos a elogiarte.      Ángel Sáez García    [email protected]

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

Lo más leído