La Pantoja, un comercio de todo a cien.
Ustedes me perdonen pero a mí la Pantoja me recuerda mucho ese Todo a Cien que tienen los chinos de debajo de mi casa. La Pantoja, nada de Isabel Pantoja, es un producto al que casi todo el mundo menosprecia y del que sin embargo todos, políticos, vecinos, amigos, periodistas y hasta una señora que pasaba por ahí, parecen tener derecho
