Pa mí que Dios existe, pero no consigo preocuparme
Soy creyente, mea culpa, es un error que vengo arrastrando desde hace demasiados años como pa cambiar ahora. Pero no consigo que me preocupe ni me obsesione ni suponga un freno a mi disfrute de la vida. El único límite a mi disfrute de la vida lo suponen mis obligaciones familiares, sociales y laborales y con ellos Dios tiene nada que ver.