Comentábamos ayer que ya están entre nosostros las nuevas añadas de los vinos blanco y rosados de Bodegas Muga cuya presentación iniciamos con el Muga Blanco 2025. Continuamos hoy con Muga Rosado 2025 para concluir mañana con Flor de Muga Rosado 2025. Vamos a ello.
En la elaboración de Muga Rosado 2025 hay que tener en cuenta, para empezar, que la añada 2025 estuvo marcada por unas condiciones climatológicas especialmente complejas, con episodios de lluvias significativas durante el ciclo vegetativo, seguidos de un acusado aumento de temperaturas en la fase final de maduración. Este contexto exigió un seguimiento muy preciso del viñedo y una toma de decisiones ajustada para preservar el equilibrio entre acidez, grado y expresión aromática.
Los viñedos están ubicados en dos zonas diferenciadas, cuya geología influye directamente en la expresión de las variedades cultivadas. La primera, el Valle del Oja, se caracteriza por sus suelos arcillo-calcáreos, propios de las zonas frescas, que aportan estructura, equilibrio y acidez al vino. La segunda zona, el Valle del Najerilla, tiene suelos arcillo-ferrosos, los cuales confieren al vino una mayor mineralidad y complejidad. Un factor clave para la calidad y complejidad de los vinos es la elevada edad de los viñedos, lo que contribuye a una mayor concentración y expresión de las variedades garnacha tinta y viura.
La elección del momento de vendimia fue clave para mantener la frescura y la intensidad aromática del vino. La vendimia se realizó de forma manual, seleccionando la uva en su punto óptimo de maduración sanitaria y tecnológica. Tras una ligera maceración en prensa de aproximadamente 5 horas, el mosto fermentó a temperatura controlada entre 16 y 18 °C durante un periodo de 15 a 20 días, favoreciendo la conservación del carácter varietal de las variedades garnacha tinta y viura utilizadas. Finalizada la fermentación alcohólica, el vino permaneció en contacto con sus lías finas durante 16 semanas, con el objetivo de aportar mayor volumen, suavidad y persistencia en boca. Finalizada la fermentación alcohólica, el vino permaneció en contacto con sus lías finas durante 16 semanas, con el objetivo de aportar mayor volumen, suavidad y persistencia en boca.
Finalmente, en su cata, el Muga Rosado 2025 presenta un color rosa pálido y brillante. En nariz ofrece una intensidad media, con notas de fruta de hueso, piel de melocotón y sutiles recuerdos cítricos y florales. En boca es fresco y equilibrado, con una acidez marcada y bien integrada que aporta tensión y longitud. El final es persistente y refrescante, con recuerdos de fruta de hueso y un delicado fondo cítrico. Su PVP es de 9,80 €.

