Negril, Barcelona: una hora
Fue hace unos cinco años en mi último viaje a Jamaica. De repente se puso a llover torrencialmente en Negril y 30 personas nos arremolinamos bajo el único cobertizo próximo. Y así esruvimos una hora. Una hora dedicada a la meditación bajo el aguacero. Una hora de un día infinito en un Caribe atemporal. Como si tal cosa. Esta mañana