El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

El margen de mejora es evidente

EL MARGEN DE MEJORA ES EVIDENTE

EN QUIEN EMPIEZA A HACER LAS COSAS MAL

Hoy he recibido un correo electrónico sorprendente y sugerente. Me he decantado por que viera la luz en mi blog debido a dos razones de peso (uno pesado y otro liviano, para mí), que me ha gustado cuanto contiene y escribió su autora (si no se hace pasar por otro) y cómo lo firma, Marta, la de la sarta que no harta, que acaso sea deudora de la segunda parte del rótulo que le puse al texto que urdí sobre mis recientes experiencias gratificantes en la Ciudad Imperial, Toledo. Dice así:

“Le he leído, en más de una ocasión, a usted, Otramotro, que es o se considera (ignoro si siempre o solo en ciertas oportunidades) de lento talento. Si eso es verdad incontrovertible, irrefutable, que, como soy una escéptica redomada, lo pongo en tela de juicio, reconozco que el mío es aún más tardo, bastante más que el suyo.

“Confieso que he tenido que pasar mi vista tres veces por los dos primeros párrafos de su urdidura “Mi sed de eternidad está saciada” para entender (desconozco si en su totalidad, en el grueso o en una sola parte) su significado. Hay textos suyos que parecen escritos en prosa, pero, si luego te fijas bien en ellos, constatas lo admirable, que están compuestos por series o tiradas de versos endecasílabos estupendamente engarzados o encadenados. De ahí que ‘para advertir la diferencia entre ellos se requiera Dios o ayuda’.

“En el primer comentario entrecomillado, su autor (ella, él o no binario) elogia que, amén de lo que cuenta, el fondo, que le place, le deleita también cómo lo narra, la forma. De las tres opciones que he considerado, creo que usted se inclinó por la peor; son mejores, para mí, ‘que saborean raudos sibaritas’ o ‘que saborean sibaritas raudos’ a la que usted escogió, ‘que raudos saborean sibaritas’.

“Arteaga, que, además de director del colegio, fue mandamás del coro, lo rechazó a usted para su escolanía, pero él fue su docente de lengua y literatura allí, de quien aprendió a leer prosa y verso, y, asimismo, música, solfeo.

“El segundo comentario entre comillas es el encomio que vierte un profesor o maestro, a partir de las loas que han hecho, a su vez, sus alumnos, tras leer varios de sus textos, Otramotro, en clase. Desconocen la técnica que usa usted para conseguir ensartar endecasílabos sin que se note, pero notan que el resultado que logra es grato a sus oídos”.

Ciertamente, al inicio de cada curso escolar, Arteaga invertía DES, acrónimo formado por las letras iniciales de dedicación, esfuerzo y sacrificio, y áureo tiempo, en saber quién daba las notas justas, exactas, cabales y quién desafinaba. A muchos nos dijo que no reuníamos las condiciones necesarias para formar parte de su coro, que cuidaba como oro en paño, pero nos enseñó solfeo y obligó a leer en público (no he olvidado cómo, en una clase de Sexto de EGB, todos, los veinte alumnos que éramos en el aula, nos equivocamos, esto es, lo hicimos mal, pero esa fue la primera lección que nos dio, que no saber o hacer mal cuanto se ha de realizar es el primer peldaño o escalón que hay que subir en una escalera para empezar a hacerlo bien).

Está claro que entonces no serví para integrar el coro de Arteaga, pero, por otros medios, adquirí aquello que educó pronto mi oído para domar el ritmo y conseguir que se colara de rondón el tal por varias grietas, sí, en mi anatomía.

Aunque jamás formé parte del coro de Arteaga, que, haciendo honor sincero a su primer apellido arte hacía, el hijo de Segundo, el azquetano religioso camilo, modeló por otros medios, menos frecuentados que los acostumbrados, los del coro, educando mi oído musical, perfilando, de modo proverbial, el autor y filólogo que soy.

El asiduo lector lo crucial sabe: que Arteaga apellida fray Ejemplo.

   Ángel Sáez García

   [email protected]

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

Lo más leído