De la causa inicial no queda nada
DE LA CAUSA INICIAL NO QUEDA NADA Cuando uno (ella o él) cree a pies juntillas en la bondad, la justicia y la verdad de una causa, la que sea, y, plenamente convencido de la tríada antedicha, se alista atropellada y voluntariamente, sin valorar apenas los pros y los contras, como un cruzado más de la misma, a fin de cambiar el estado, manifiestamente
