Me alegra oír el mar, pisar la playa
ME ALEGRA OÍR EL MAR, PISAR LA PLAYA Y MÁS AÚN CHARLAR CON MI TOCAYA No es algo que me ocurra todos los días, pero hay jornadas en las que, a ratos, siento un contento, amén de intenso e inmenso, diuturno, duradero en el tiempo, por el mero hecho de estar y sentirme vivo. Dicha alegría, que no me produce alergia, su anagrama (si soslayamos