El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (XLVIII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (XLVIII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Nos demos o no cuenta de ello, todos (tú y yo, también, por supuesto) evolucionamos. Como, seguramente, ya te he dicho en alguna de nuestras conversaciones personales o telefónicas o te he escrito en alguna de mis

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (XLVII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (XLVII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Te agradezco sobremanera (hay a quien le molesta que utilice este adverbio con el significado de “muchísimo”, pero seguiré usándolo sin ánimo de molestar, claro) tus palabras de ánimo, tu empatía, tu simpatía.

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (XLIV)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (XLIV) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Me alegra (y acaso también a cuantas/os se acercan a mi bitácora de Periodista Digital) sobremanera conocer tu periplo gratificante del “finde”. Yo he seguido con mis habituales lecturas y mis asiduas “urdiblandas”

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (XLIII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (XLIII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Como todo tiene un porqué (al menos, yo me he acostumbrado a buscárselo, aunque no siempre se lo encuentro; y, a veces, cuando se lo hallo, no termina de convencerme o satisfacerme del todo), seguramente, escribí

¿Ya ha escampado?

¿YA HA ESCAMPADO? “Largo es el camino de la enseñanza por medio de teorías; breve y eficaz por medio de ejemplos”. Lucio Anneo Séneca —Así como hay anécdotas neutras que, según en qué momento u ocasión de una conversación y con qué tono sean relatadas, pueden ser tenidas por hilarantes o tomadas por lacrimógenas, mover a

Hasta Dios tiene su infierno

HASTA DIOS TIENE SU INFIERNO —No te admires; no te asombres. Hasta Dios tiene su infierno (¿Cuando hay estío en invierno O al revés, cambio de nombres?); Pues siente amor por los hombres. —¿Solo quien tiene entereza Ve en no hacer nada pureza? —¿Quien sigue el “dolce far niente” Del Sol naciente al poniente Logra vencer la pereza?

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (XXXI)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (XXXI) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Espero y deseo que Dios haya perdonado en un santiamén a ese autor, amén de contrito, zumbón, que también acarreo. Lo propio anhelo para ti, que sea provechosa tu hodierna clase de OYE (si estás alerta y escuchas

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (XXV)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (XXV) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Pues acaso cumplan buena parte de tus expectativas y contengan el grueso de las sales que reclamas (advertirás que en ninguna de las dos falta la sal irónica) las siguientes frases de, precisamente, san Francisco de

¿Golpe de Estado en Egipto?

¿GOLPE DE ESTADO EN EGIPTO? ¿En Egipto lo que ha habido Ha sido un golpe de Estado? ¿Bien el Ejército ha estado Al haber destituido A quien fue bien elegido? Mursi a mí no me petaba. Diré más: lo detestaba; Pero yo no justifico Ni el golpe ni identifico Con quien en la inopia estaba. Ángel Sáez García [email protected]

Scarano salió rana

SCARANO SALIÓ RANA (ENCARCELADO UN PRELADO) (¿POR OBRAS DE RELIGIÓN?) “Hegel dice que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal se repiten dos veces. Pero se olvidó de agregar: la primera, como tragedia; y la segunda, como farsa”. Párrafo inicial de “18 Brumario de Luis Bonaparte”, de Karl Marx. Alguien en

Quid para no suicidarse

QUID PARA NO SUICIDARSE Alguien cojo, manco y tuerto Con deseos de abonar, Con sueños que coronar O que llevar a buen puerto, Vivo está, vivo, y no muerto. En esta vieja nación Sigue siendo obligación Diaria el ilusionarse, Quid para no suicidarse, No ejercer la negación. Ángel Sáez García [email protected]

Por si muere de repente

POR SI MUERE DE REPENTE Cree el grueso de la gente Que es certeza que va al cielo Quien con los pies sobre el suelo De sus faltas se arrepiente Y la diña de repente. Revivirá eternamente Aquello que tiernamente Saboreó hace equis años Quien de los que infligió daños Se duele contritamente. Ángel Sáez García [email protected]

Fiesta es hoy del Corpus Christi

FIESTA ES HOY DEL CORPUS CHRISTI En el día de la fecha Mi sobrino Adrián comulga. La noticia la divulga Por la izquierda y la derecha Quien sigue estando en la brecha. Aunque hoy no haya novilunio Ni tampoco plenilunio, No será un domingo más, Pues no olvidará jamás Adrián este dos de junio. Ángel Sáez García [email protected]

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (XII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (XII)     Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor:      Abundo contigo en todo lo concerniente a la reflexión que acabas de hacer (y dejar constancia de ello) en mi bitácora de Periodista Digital sobre el engaño. No nos debe molestar el tal, si no hubo mala

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (VIII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (VIII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Compruebo que vuelves por tus fueros. Como, de costumbre, insistes en seguir arremetiendo, temerario, aunque luego repares en que te has metido en camisa de once varas y/o has acabado metiendo la pata hasta el mismísimo

El porqué de una foto

EL PORQUÉ DE UNA FOTO “Una alegría compartida es una alegría doble; una pena compartida, la mitad de una pena”. Proverbio sueco Querido hijo mío, déjame que te cuente, aun a sabiendas de que te encuentras a menos de veinticuatro horas de ser misacantano, lo que aconteció cierta mañana de determinado día, porque no me deja vivir

Cuando a Francisco contemplo

CUANDO A FRANCISCO CONTEMPLO Su cercanía a los fieles Y austeridad evidente Son el mejor referente Para quien cree. Son mieles. Ergo, no ajenjo ni hieles. Cuando a Francisco contemplo, Se halle en la plaza o en el templo, Veo humildad en sus gestos Y no vicios indigestos. A ver si cunde el ejemplo. Ángel Sáez García [email protected]

A la niña más guapa del mundo (VI)

A LA NIÑA MÁS GUAPA DEL MUNDO (VI) POR JESÚS ARTEAGA ROMERO (Sigue el poema de ayer.) La imagino siempre allí, en la escuela de su pueblo; yo no sé si por consuelo de que nunca la perdí, o, tal vez, porque la vi de señora y de mayor; y quizá por mi pudor me empeñé que no es así, pues tal vez la confundí manteniéndome en mi error.

A la niña más guapa del mundo (V)

A LA NIÑA MÁS GUAPA DEL MUNDO (V) POR JESÚS ARTEAGA ROMERO (Sigue el poema de ayer.) Esta historia, ya tan larga, la merece nuestra niña; me impresiona que en la foto la atención va dirigida a la “Profe” que en su mesa, nuestra joven señorita, sigue dando explicaciones sobre historia y geografía. Y la abuela, con su años, sigue

Y a quienes preces rogamos

Y A QUIENES PRECES ROGAMOS —Aremos lo que pudimos. —“Cuadrilla” nos apodamos. —Haremos lo que podamos. —Podamos como supimos. —Subimos y nos sumimos. —A los santos nos sumamos. —Ni tú ni yo nos hartamos De los por Dios bendecidos, Además de protegidos. —Y a quienes preces rogamos. Ángel Sáez García [email protected]

A la niña más guapa del mundo (IV)

A LA NIÑA MÁS GUAPA DEL MUNDO (IV) POR JESÚS ARTEAGA ROMERO (Sigue el poema de ayer.) Yo no quiero que ella crezca; yo la quiero así de niña, con su lazo y su coleta; con el brillo en su retina, con las manos en la arena que gozó de pequeñina paseando con su mama por la playa alicantina. Yo no quiero que ella crezca; si creciera me

A la niña más guapa del mundo (III)

A LA NIÑA MÁS GUAPA DEL MUNDO (III) POR JESÚS ARTEAGA ROMERO (Sigue el poema de ayer.) Yo no quiero que esta nena crezca más, también pedía; la quería yo como era: tierna, dulce, pequeñita… Y temía que al crecer ya no fuera aquella niña con ojitos de cristal y carmín en sus mejillas.. Yo quisiera liberarla de los riesgos de la

A la niña más guapa del mundo (II)

A LA NIÑA MÁS GUAPA DEL MUNDO (II) POR JESÚS ARTEAGA ROMERO (Sigue el poema de ayer.) Tienen miedo a que otra vez vuelva Ud. y nos repita las lecciones, ya zanjadas, que se dan por aprendidas… Y la nena, defendiendo lo que piensa que es justicia, se ha ganado en todo el grupo la amistad que merecía… Y la abrazan los amigos y la besan

A la niña más guapa del mundo (I)

A LA NIÑA MÁS GUAPA DEL MUNDO (I) POR JESÚS ARTEAGA ROMERO Era nena, solo nena, y a la escuela ya asistía; la llevaban sus hermanos de la mano, bien cogida… Madrugaba, se lavaba, se peinaba y se vestía; y tomaba el desayuno y a la escuela con la niña… Su mochila echaba al hombro como lo hacen hoy en día, y la niña, acompañada,

¡Qué gracia es ser pecador!

¡QUÉ GRACIA ES SER PECADOR! —Me sentí ayer pecador Y se lo dije a mi esposa. —“Fue buena y no mala cosa Si sentiste al Redentor” Dice Él por tu confesor. —¿Puede acaso un pecador Ser luego un gran Pescador? —Por mi boca ahora no hablo, Sino por la de san Pablo: “¡Qué gloria es ser pecador!”. Ángel Sáez García [email protected]

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (II)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (II) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Entiendo que hables de error y de simpleza. Seguramente, no has entendido la ironía y, lógicamente, has interpretado lo opuesto a lo que yo quise recordar y sugerir, poco más o menos, los versos que trenzó fray Luis

Ouellet me huele a mí a Papa

OUELLET ME HUELE A MÍ A PAPA (A MARC, QUE ES LA CRUZ DEL MAPA) “He aquí mi pronóstico. Ahora bien, estoy totalmente convencido de que la realidad vendrá a desmentirme, pues, como aseveran los expertos en cónclaves, escasas veces se han cumplido las expectativas existentes, o sea, en pocos casos u ocasiones las previsiones que se hicieron

El quid de la dignidad

EL QUID DE LA DIGNIDAD “La igualdad fundamental entre todos los hombres exige un reconocimiento cada vez mayor. Porque todos ellos, dotados de alma racional y creados a imagen de Dios, tienen la misma naturaleza y el mismo origen. Y porque, redimidos por Cristo, disfrutan de la misma vocación y de idéntico destino. Es evidente que no todos

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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