Este nuevo concepto de coctelería de autor, recién llegado al Barrio de Las Letras de Madrid, se inspira en la lujosa y cautivadora estética de los años 70 y la inquietante historia de los temidos ladrones Fat Cats Burglars. Su carta de cócteles, que ha contado con el asesoramiento de 1862 DryBar, propone un recorrido por los tragos más clásicos de la historia de la coctelería.Se trata de una propuesta líquida que invita al cliente a emocionarse. Vamos a exponer todo ello a continuación con mayor detalle.
Inspirada por la lujosa estética de los años 70 y el universo cautivador e inquietante de los ladrones más conocidos de Estados Unidos, los famosos Fat Cats Burglars, la coctelería de aires clandestinos Fat Cats abre sus puertas en el madrileño Barrio de Las Letras (c/ del Infante, 5) convirtiéndose en parada obligada para los amantes de la coctelería de autor y los tragos más clásicos. Un interesante proyecto en el que, en palabras de uno de sus fundadores Shivank Singh, “cada cóctel tiene un eco del pasado y cada noche será una aventura que transportará al cliente a una época lejana de esplendor y misterio, en el que la emoción y la diversión están asegurados”.

Su original y sorprendente carta, diseñada con el asesoramiento de la emblemática coctelería madrileña 1862 DryBar, se presenta como una vuelta de tuerca a los tragos más clásicos de la historia de la coctelería. “Todos nuestros cócteles son variaciones, un poco pícaras, de bebidas fácilmente reconocibles como el Mojito, el Old Fashioned, el Paloma o el emblemático Margarita. Nuestro menú a futuro irá expandiéndose y evolucionando, siempre bajo la máxima de homenajear a los clásicos, esos que todos conocemos y apreciamos”, cuenta Fernando Alexander Lobo Chaves, bartender principal del proyecto.
Fat Cats sorprende, además, con un envolvente local en el que el interiorismo y los detalles cobran un papel fundamental. El espacio, firmado por la reconocida diseñadora de interiores Alejandra Pombo, rinde tributo a las suntuosas residencias de los años 70, “aquellas que atraían la mirada de los ladrones más astutos de la época”, cuentan desde el proyecto. La cuidada elección de materiales y sus acabados hacen viajar al visitante a aquellas lujosas mansiones que los Fat Cats Burglars hubieran elegido para sus golpes. El equipo de Fat Cats lo forman como fundadores Shivank Singh –ex Deloitte y Amazon en España e India– y Eric Raventós–COO de Vidoomy–; Nina Cid –diseñadora de UI/UX en Deloitte– que ha realizado toda la identidad visual; así como Anson y Bonet, que se han encargado de toda la consultoría y el diseño del proyecto.
Como broche final, la propuesta líquida se acompaña por una cuidada y selecta carta opciones para picar entre los que se encuentran el hummus, la tablas de embutidos o la de quesos, así como el siempre neoyorkino sándwich de pastrami o un deliciosoqueso al grill. 
Una experiencia diferenciada o como dicen desde Fat Cats: “Prepárate para una noche de travesuras, tragos que te sorprenderán y una escapada al pasado. Siguiendo el espíritu de Fat Cats Burglars, garantizamos una pizca de emoción, una pizca de intriga y sobre todo… mucha diversión”.
Fat Cats nace como en una coctelería de autor de aires clandestinos que rinde homenaje a los cócteles y tragos más clásicos de la historia de la coctelería. Un refugio cuyo interiorismo se inspira en las lujosas residencias de los años 70 y la inquietante historia de los ladrones más conocidos de Estados Unidos, los temidos Fat Cats Burglars. Su sorprendente carta, diseñada con ayuda y asesoramiento de la emblemática coctelería madrileña 1862 DryBar, se presenta como una vuelta de tuerca a los tragos más clásicos de la coctelería. En su menú encontramos originales versiones de cócteles tan emblemáticos como el Old Fashioned, el Paloma, el Boulevardier, el Mojito o el Margarita, entre otros.

