Dedicado a Isabel, Raquel o Rosa
DEDICADO A ISABEL, RAQUEL O ROSA Siempre mi vocación la tuve clara, Porque del arte estuve enamorado; Y sigo estando de él embelesado, Perseverando, sí, dando la cara. La con verbo o sin él, belleza es cara, Querida, y el cacumen me ha robado, Pero, como en la gloria me ha dejado, Aunque la tenga, no le he hallado tara.