El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

Dormido en los mullidos brazos de Hipnos

DORMIDO EN LOS MULLIDOS BRAZOS DE HIPNOS Hace dos semanas justas, soñé (habiéndome dormido en los mullidos brazos de Hipnos) que mi amigo Pío Fraguas me proponía ir a pasar un fin de semana al León Dormido, como cuando, estando ambos internos en Navarrete (La Rioja), en el colegio o seminario menor que regentaban entonces los religiosos

Te agradezco el elogio, la alabanza

TE AGRADEZCO EL ELOGIO, LA ALABANZA Dilecto Manuel (Olmeda Carrasco): Celebro y gozo un montón leyendo tu alabanza, la que me has escrito en un pispás y me has mandado, donde indicas que el último texto que te he enviado, me refiero al titulado “¿Cómo caí en la depre y salí de ella?”, te ha gustado y lo calificas de “espléndido”.

¿Cómo caí en la depre y salí de ella?

¿CÓMO CAÍ EN LA DEPRE Y SALÍ DE ELLA? Un día, regresando del bufete a casa, mientras callejeaba repasando o resumiendo mentalmente la jornada laboral, me di de bruces con una fiera, distinta y distante de las otras fieras que suelen exhibirse en la feria, que tiene fauces y garras especiales, de un jaez diferente del habitual, el aburrimiento.

¿Usuaria/o eres con carencias?

¿USUARIA/O ERES CON CARENCIAS? ÁRMATE DE ENE PACIENCIAS   Ignoro si lograremos Que nos traten como a humanos. Si juntamos nuestras manos, Puede que un día ganemos Y del potro nos libremos. Cuando hoy a la calle sales Hallas menos sucursales De tu banco o caja abiertas. Si tus carencias son ciertas, Del laberinto no sales.     

Al borrar de sus pesquis las patrañas

AL BORRAR DE SUS PESQUIS LAS PATRAÑAS   Si otrora en Dios creí, Iris, ya no creo. Tuve unos excelentes sembradores Que fueron ejemplares escultores De las horas de estudio y de recreo.   Si a Daniel Puerto evoco, me recreo Al latín despertando con honores; Si a Piérola recuerdo, sus humores Hallarlos cabe en mí; de ellos soy

Soy anciano, mas no necio

SOY ANCIANO, MAS NO NECIO   Soy anciano, mas no necio. Pido que en mi banco atienda Alguien, como en cualquier tienda. A voz en cuello, muy recio, Lo grito. No soy un pecio. No poseo un móvil apto Para hacer rarezas. Capto La indirecta que me lanzan. ¿Así las cosas avanzan? ¿Y si a eso yo no me adapto?      Ángel Sáez García

El punto G está en la oreja

EL PUNTO G ESTÁ EN LA OREJA   El mejor afrodisiaco En la imaginación se halla. Hágame caso; no falla. No está en lo paradiasiaco; Tampoco en lo dionisiaco; Que al oído diga cosas Y que me regale rosas; El punto G está en la oreja; Pregunte a joven o a vieja; Huya de quien le haga glosas.      Ángel Sáez García    [email protected]

Retrato moral o ético de Eugenio

RETRATO MORAL O ÉTICO DE EUGENIO Hoy, viernes, al inicio de la tertulia del casino “La Fuerza”, de Algaso, Eugenio nos ha sorprendido a todos, tertulianos y oyentes. El maestro jubilado, el contertulio con más solera alrededor de su ancha mesa redonda, nada más sentarse, ha tomado la palabra y, poco más o menos, ha dicho esto (si no

En los mullidos brazos de Morfeo

EN LOS MULLIDOS BRAZOS DE MORFEO Ayer, habiendo caído, rendido por el sopor, en los fornidos, mullidos y plácidos brazos de Morfeo, volví a tener un sueño extraño, pero reparador y, por ende, gratificante. Paso a narrártelo a continuación, atento y desocupado lector, bien seas o te sientas ella, bien seas o te sientas él, para tu solaz.

A ver si un «eroskiki» soluciona…

A VER SI UN “EROSKIKI” SOLUCIONA EL INSOMNIO QUE A “CHISCA” PERJUDICA (AUNQUE NO ME CREA, ES MANO DE SANTO) Tengo para mí que Marifé no me mintió el día que le contesté a su pregunta “¿qué esperas de mí?” con mi célebre, célere y firme “todo”, porque, al rato, me confesó que esa rauda y recia respuesta, que le di,

De Rodríguez no me río

DE RODRÍGUEZ NO ME RÍO   “Además, se lo puede encontrar en ediciones de bolsillo, más adecuadas para llevarse en el equipaje y homenajearlo en Dublín el próximo 16 de abril (sic), el día que, en 1904, tuvo lugar la odisea tan urbana de Leopold Bloom y Stephen Dedalus”. Manuel Rodríguez Rivero, en su postrero “Sillón de

Ópera escucha el que opera

ÓPERA ESCUCHA EL QUE OPERA (A SU/TU/MI AGUA, SU/TU/MI CIRUJANO)   “Una persona inteligente se repone pronto de un fracaso. Un mediocre jamás se recupera de un éxito”. Lucio Anneo Séneca   El perito e inteligente Se repone de un fracaso En un pispás. No es el caso Del jerarca o dirigente Poco o nada diligente, Que jamás

Leí esto en un testamento

LEÍ ESTO EN UN TESTAMENTO   Poco importa que brillantes Lleve muchos o ninguno, Siempre que lea a Unamuno. Los chistes desternillantes A enanas/os hacen gigantes. Lee esto despacio, lento, Que leí en un testamento: “La persona inteligente A veces no es diligente, Sino de lento talento”.      Ángel Sáez García    [email protected]

Se merece un monumento

SE MERECE UN MONUMENTO (FIRMO ALEGRE EL DOCUMENTO)   Pido un ¡hurra! (no estoy puesto) Para el que ha puesto en un brete. No ha ejercido de metete Ni ha dejado descompuesto, Porque ha evitado el denuesto. Se merece un monumento Quien ha estado en el momento Y en el lugar a la altura Del milagro, la cultura. Firmo alegre el documento.

Lector, no seas iluso

LECTOR, NO SEAS ILUSO   Lector, no seas iluso; No acaecerá el milagro, Ni grueso ni enjuto o magro. Aunque puedo, no rehúso A dejarte más confuso: No hay pecado original, Ni embarazo virginal, Ni aedo que no urda un ripio; Sin el final del principio No hay principio del final.      Ángel Sáez García    [email protected]

Por donde más oscuro está amanece

POR DONDE MÁS OSCURO ESTÁ AMANECE Hoy, después de comer, fregar los cacharros, secarlos y recoger la cocina, como los vecinos de arriba han vuelto a chafarme, por enésima vez, mi propósito, o sea, sus constantes y variopintos ruidos han desbaratado (me han hurtado o privado de) mi pretendido rato de siesta, me ha dado por mudar cuanto

¿La mortaja carece de alicientes?

¿LA MORTAJA CARECE DE ALICIENTES?    Desde que escuché salir de los propios labios y mui de Iris, a quien le puse el mote o sobrenombre de Amanda porque este le cuadraba, encajaba y/o venía como alianza en el dedo anular, que no quería saber nada más de mí, ando perdido, desorientado, desnortado. Como era ella la que daba sentido

Hubo sexo del bueno aquella noche

HUBO SEXO DEL BUENO AQUELLA NOCHE Mi esposa Francisca Marifé (a quien aquí, en mi diario, llamo, con suma o mucha guasa, “Chitón”) no es fémina que dé, sin más ni más, su brazo a torcer, es decir, no es fácil de persuadir, de convencer. Ahora bien, si, en un descuido, hallas una grieta o rendija en su intelecto, y ella, por un

¿Qué se cargó el porvenir?

¿QUÉ SE CARGÓ EL PORVENIR?   La suma de los rumores Que circulan por el orbe Tal vez disguste y/o te estorbe. A mí pésimos humores Me provocan sus temores, Que en cánceres devenir Pueden y hay que prevenir Para que no perjudiquen Sus miasmas y no adjudiquen El final del porvenir.      Ángel Sáez García    [email protected]

¿Hablas de un duelo de banyos?

¿HABLAS DE UN DUELO DE BANYOS? VERSEO DE LA LECTURA   —A veces, hablas en serio Al que gasta nariz roma Y lo que dices a broma Se lo toma (¡qué misterio!) Quien se llama Desiderio. —A veces, alguien te libra Cuando te roza una fibra. Si no lo conoces, crees Cuanto él escribe y tú lees, Pues tu alma con su alma vibra.     

¿Sentiré, Amor, cuanto siento?

¿SENTIRÉ, AMOR, CUANTO SIENTO?   No sé si serás mañana Lo que eres aquí y ahora, Cuando noto que en mí aflora Cuanto sentí por Santa Ana, Que me brotará la gana De dar besos a tu piel, De igual color que la miel Y sabor grato a mi gusto, Que, si al inicio dio susto, Supo luego a mujer fiel.      Ángel Sáez García   

Cómo dejar atrás el laberinto

CÓMO DEJAR ATRÁS EL LABERINTO Cuando Edurne Gotor, “Metonimia”, siendo una niña de corta de edad, acudió por primera vez al cine, acompañando a sus progenitores, cinéfilos, se fijó, como el resto de los espectadores (ellas y ellos) de la película, en qué hacían y decían los actores y cómo lo decían los personajes cuyos papeles

El prodigio impar es incomparable

EL PRODIGIO IMPAR ES INCOMPARABLE COMO LO FUE EL ORGASMO JUNTO A AMANDA Iris Gili Gómez, alias Amanda, es, en este mundo nuestro, mayoritariamente inmundo, una de las pocas féminas auténticas que quedan, madre de un nene de dos (acaso pronto cumpla tres) primaveras, presuntamente retiradas del mercado de las miradas lascivas, pecaminosas,

La ovación de los balcones

LA OVACIÓN DE LOS BALCONES ¿DÓNDE ESTÁ HOY, EN QUÉ CAJONES?      A las ocho de la tarde Muda en ópera la calle Y en los palcos no hay quien calle Sus “bravos” ni quien no farde De que en sus palmas algo arde Que se llama gratitud Por lo bien hecho, actitud Que merece la alabanza De quien grieta a la esperanza Ve en tanta

Son las peluquerías bibliotecas

SON LAS PELUQUERÍAS BIBLIOTECAS EN UN PISPÁS TE TOMA LUIS EL PELO “(…) dicere etiam solebat nullum esse librum tam malum ut non aliqua parte prodesset (‘incluso solía decir que no hay ningún libro tan malo que no tenga alguna parte de la que sacar provecho’)”. Plinio el Joven, sobrino de Plinio el Viejo, en su “Epístola a

Todos podemos ser malos

TODOS PODEMOS SER MALOS (QUE NO NOS PONGAN A PRUEBA)   Ni todo lo malo lo hace Quien sufre psicopatía Ni a quien demuestra empatía Ninguna maldad le nace: Alguna a alguien satisface. ¿Quien compite por un puesto Para el que ha sido propuesto Con un colega al que admira De la pugna se retira Si juega sucio o hay denuesto?     

Deseos peripatéticos

DESEOS PERIPATÉTICOS   Si poder, ego y dinero Fue el tridente que portaron Cuantas/os ayer fracasaron, Para mí es hoy lo primero Lo que para ti es cimero, Además de divertido, Deambular inadvertido Por las calles y paseos Donde das cuerda a deseos Que aún no se han pervertido.      Ángel Sáez García    [email protected]

Cristina fue el detonante

CRISTINA FUE EL DETONANTE   Espabiló o halló despierto Mi corazón palpitante Cristina, que el detonante Fue que puso al descubierto Que yo erraba, pues lo cierto Era que a mí las mujeres, Doctoras fueran o ujieres, Licenciadas o cajeras, Usaran o no tijeras, Petaban, como sugieres.      Ángel Sáez García    [email protected]

Con solo recordarlo siento bascas

CON SOLO RECORDARLO SIENTO BASCAS    En esta vida una/o se harta de hallar contrarios a cada paso que da: arriba y abajo, delante y detrás, derecha e izquierda, cara y cruz, haz y envés, blanco y negro, listo y tonto, lleno y vacío,…     A Maribel, la persona que el pasado miércoles 29 de diciembre de 2021 me atendió en el teléfono

Nuestro mundo anda al revés, boca abajo

NUESTRO MUNDO ANDA AL REVÉS, BOCA ABAJO El último día del año pasado (¿debido a la festividad de san Silvestre?, de manera asilvestrada), a la altura del cerrado cibercafé “Praga” (donde otrora pasé a ordenador tantos textos escritos por mí en casa en mis habituales medias cuartillas amarillas), o sea, en la acera de los pares

A cualquier hora ocurren los milagros

A CUALQUIER HORA OCURREN LOS MILAGROS ME AGRADA CUANTO ADUCES Y MÁS CÓMO —A pesar de lo que la gente cree, ya sea, en sentido estricto, creyente, escéptica o atea, no hay un acontecimiento que sea más habitual u ordinario que un milagro. Ocurren a cualquier hora del día y, sin excepción, todas las jornadas del año. —Abundo contigo

Di indigestión, no gestión

DI INDIGESTIÓN, NO GESTIÓN   Todos los Ejecutivos (Con mayor habilidad, Con menor debilidad) Sus yerros reiterativos Acallan (tienen motivos); Unos intentan con arte Ocultar que tienen parte De culpa en la impar gestión; Otros de esa indigestión Quieren que se les descarte.      Ángel Sáez García    [email protected]

Yo suelo dar siempre un brinco

YO SUELO DAR SIEMPRE UN BRINCO   La vida, a veces, regala Placeres leales, fieles, Como escrutar anaqueles. Cuando no forma rehala, No malgasta este can bala, Pues compre uno, dos o cinco, Yo suelo dar siempre un brinco, Que devienen muchos más Si esos libros, además, Los leo o mis dientes hinco.      Ángel Sáez García  

Está en algo que fina algo que empieza

ESTÁ EN ALGO QUE FINA ALGO QUE EMPIEZA   Atroces pueden ser las Navidades Y dichosas, feroces y felices, Como quienes comieron las perdices En escabeche a cualesquiera edades.   Cuando ausentes están tus amistades, A la niñez regresas: regalices Rojos, barquillos, pipas y maíces De sin parangón marca, Eternidades.   ¡Qué

El amigo invisible echo de menos

EL AMIGO INVISIBLE ECHO DE MENOS      Por del coronavirus la pandemia Tampoco este fin de año nos juntamos Los cinco hijos que vivos hoy estamos De quien aquí cagó al oír glucemia.      El azúcar en sangre con leucemia Confundió Iluminada. Nos hartamos De reír, cuando el miedo desterramos Y volvió la cordura a la academia.

Quiero aprender a abrir bien tus cerrojos

QUIERO APRENDER A ABRIR BIEN TUS CERROJOS   A lo máximo aspiro, a ser tu esposo; Mas, si no puedo ser tu fiel marido, Jamás resultaré, Iris, por ti herido, Si tomas por amigo, aun quejumbroso.   Confío en que no esté asaz pesaroso, Molesto por haberte preferido A todas las demás y a ti querido Como a lo cabal cabe y a lo hermoso.

De un prodigio he sido hoy destinatario

DE UN PRODIGIO HE SIDO HOY DESTINATARIO    Dilecta Iris:    Hace pocos días, escribí un texto en el que aseveraba que los milagros ocurren más de lo que creemos; y hoy de un prodigio he sido el destinatario. Tus pocas líneas han venido a corroborar o ratificar dicho aserto y me han hecho sonreír, de veras.    ¿Que qué tal estoy?

Marifé es una fémina estupenda

MARIFÉ ES UNA FÉMINA ESTUPENDA En mi casa está claro quién lleva los pantalones, yo, pero, a renglón seguido viene Paca con la rebaja, o sea, que debo admitir sin reservas la salvedad, que eso es así porque no otra cosa manda quien dispone cuanto ha de hacerse en ella, sin necesidad de tener que argumentar el porqué ni que nadie ose

Por la Natividad reverdecidos

POR LA NATIVIDAD REVERDECIDOS   Como eso sucedió así en el pasado, Con mi cuñada Alicia, con mi hermano “El Chato” y mis sobrinas, coro sano, El sábado brindé. No fue pesado   Ni el caldo que catamos, que prensado, Tras ser pisado, fue con mimo humano, Ni el menú coronado, mano a mano, Por el tándem modelo, impar dechado.

Fue el ángel de la triste nueva Pío

FUE EL ÁNGEL DE LA TRISTE NUEVA PÍO Dilecta Pilar: A mí tampoco ningún miembro de la familia camiliana (ni sacerdote ni hermano) me escribió ni llamó por teléfono para darme la triste nueva del óbito de Arteaga. ¿Me lo esperaba y/o temía? Puede. Fue Pío Fraguas quien se enteró y, al instante, me lo hizo saber, mientras yo escribía

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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