Los Rojos, si en o de algo tienen fama, Es, sin saber escribir, poniendo escuela, O poniéndole música de zarzuela, 0 de vodevil, a lo que es un drama; Cuando hay sed, agua que se desparrama,
YouTube censuró y retiró un vídeo sobre ideología de género por considerar, según ellos, que incumplía la normativa de esta compañía y medio año después, al recibir la demanda del autor ante
El sigue con sus mentiras, De espaldas a que tienen las patas cortas; Si no dominan sus iras Y no apagan las piras De un arrebato, le darán de tortas Hasta dejarle la piel hecha tiras; Cuerpo
Hoy ser Ministro puede ser cualquiera: Si para recorrer su singladura No hay nave que le dé cobertura, Pues se crea una nueva Cartera, Sin que haga falta ninguna carrera Universitaria que
Un Gobierno de Coalición con comunistas, Sabía de sobra el Sánchez que le daría Muchos dolores de cabeza, pues tonto no es; Pero que, acomodados en él, de turistas No irían, ni a rezar un
Las autoproclamaciones de unos principios, como casi todo aquello que emana de uno mismo en forma de jactancioso griterío, resultan una indecencia difícilmente igualable. El problema es que todavía
Para entender cuán atrevida es la ignorancia, Basta con ver la gente que rebuzna u hoza, Y no otra cosa, en la Política, constancia Deja de esta febril actividad, que no roza La desfachatez,
Me reafirmo en lo que dije ayer, Y con su estrambote, en un soneto, Con otro más, porque estoy muy inquieto, Pues la diferencia entre miembro y mujer, Que hay gente que no la quiere entender, Lo confirma este ejemplo concreto: La Colau, miembra de honor de ese gueto, Que no dimite, pues es de suponer Que su Código Ético
Las dichas miembras, ni las de la rosa, Y menos las de la hoz y el martillo, Ni dándoles una mano de brillo, Vistas cara a cara, valen gran cosa; Si físicamente, dicho en prosa, Yo a ninguna le pondría el anillo, Mentalmente, si le dan al gatillo De la Política, o mariposa Sin alas es, o una sucia babosa; Entender
Ellos más bien hablan poco, Y ellas hasta por los codos, Y, si no con malos modos, Con lo de ¡qué viene el coco!, Mandando callar a todos Y todas, pero no a todes, Pues, como los incomodes, Les negarán su apoyo, Y el Sánchez, ya en el hoyo, Dormirá con el … ¡te jodes!; No pueden tener acceso Del Sánchez al Sacro Imperio, Quienes
Salir de Málaga y meterse en Malagón, Se dice de gente de escasa reputación, Como, verbigracia, de ese enorme montón En Política que, a la menor ocasión, Se cambian de camisa ellas y ellos de calzón; Los hay, no obstante, que, contra viento y marea, Se mantienen en sus trece, aunque su tarea, Por no ser melocotón en almíbar,
¿Ante quien no hay que quitarse el sombrero, Porque méritos para ello, cero?: La Montero; ¿De quién hay que huir, pues parece que anda, Siempre que politiza, de parranda?: La Yolanda; ¿Y con quien a un clavo ardiendo se agarra, No tenemos que aguantar su tabarra?: La Belarra; Un Gobierno pues como Dios no manda:
Siguen sorprendiendo las sobreestimaciones que aún seguimos profesando hacia nuestras clases políticas y quienes las habitan en sus diferentes estadios, cronologías y costumbres. En las madrigueras de los hemiciclos lo mismo se encuentra uno a un señor de Murcia hibernando eternamente que a una vedette afrancesadita y descarada incapaz
Si lo que tenemos es la Democracia, ¿Qué coño es entonces la Dictadura?; Si todo el Poder lo tiene un caradura, Como es el tal Pedro Sánchez, verbigracia, Claro que es la asignatura por, desgracia, Pendiente aún, y que, por desventura, Hasta que la apruebe, está siendo muy dura La vida que llevamos, por obra y gracia
Como gato escaldado, De del agua fría huye, hay gente, Que, aunque mire de lado Al Gobierno indecente Que tenemos, como el gato se siente; Escaldado porqué De tal guisa nos calienta el seso A fuego lento, que, Adelgaza el obeso Y el flaco se queda patitieso; Y lo de indecente, Dado que la verdad no hay manera
Nuevo en la plaza, pero con los mismos trastos De matar, muleta roja y espada de acero, Con sus poses nos viene a la memoria los nefastos Tiempos en los que nos hundió el vil Zapatero, Lo mismito que ahora el Sánchez, Rey de Bastos, Y no por los que da, sino por los que recibe, Tantos, que uno no se explica cómo sobrevive;
Puedo estar de acuerdo con que el tal Garzón Crea y diga que es de baja calidad La carne de nuestra cabaña … Verdad, O no, él se zampa un buen chuletón, De vez en cuando, aunque el corazón No se lo pida, siempre que la ansiedad De su estómago en felicidad Lo convierta, dándole a la razón Unas horas de alegre
El reparto de los fondos europeos Que a dedo ha hecho el Sánchez, es Del modo más cabal, pero al revés, Tal que hacer que crean en Dios los ateos; Es uno, desde luego, de los más feos, Y hasta hoy de los más descarados, pues Para sus lameculos han sido tres Cuartas partes de la tarta, y a los que sus corifeos No son,
Sin ánimo de que nadie se ofenda, Anticipo que no moriré en olor De santidad, ya que ni consolador De afligidos soy, y defensor de la hacienda De nadie tampoco … Ni dándole rienda Suelta a lo que son lágrimas y sudor En toda mi vida de trabajo y amor, Recorro hoy con ira la larga senda Del odio, de la revancha y
Lo del Zapatero seguir sus pasos, Desde luego que el Sánchez lo ha superado; Dejando lo de las cunetas a un lado, Como la prueba del algodón, dos casos; Primero: aunque con algunos retrasos, Más de los previstos, el haber sacado A Franco de su tumba, y haberle dado, Segundo: tan sin fuste, pero no escasos, A la Memoria
EN ROMÁN PALADINO (12.01.22) Además de ciencia, arte u oficio, Aunque el diccionario no lo incluya, La Política es un gran negocio, Que a unos les da para vivir de vicio, Desde el miserere al aleluya, Y a otros para una vida de ocio, Aunque, sin hacer nada, pues todo cansa, También se llevan una pasta gansa; Con estos
Me da a mí que la Irene, Irena o Ireno, Entre otras muchas dotes que luce la moza, Dado que el primer nombre lo tiene mucha gente, El siguiente es de pena y el último huele a cieno, Es una Ministra tal como una carroza Obsoleta, abandonada bajo un puente, A expensas de que una riada imprevista, La sorprenda sobando y la perdamos de
Diga el Sánchez lo que diga, Ya le cree poca gente, Y no es por lo que miente, Que eso le importa una higa, Sino por lo que no siente; Que le digan que gobierna Con quienes van con linterna, Pero alumbran su casa Con voltios, él se lo pasa, Con perdón, … ¡por la entrepierna!; Que le halague su desprecio Por activa y por
No es la primera vez que escribo un soneto A lo que llaman el Ministro de Consumo, Al tal Alberto Garzón , quien, a lo sumo Que puede aspirar este analfabeto, -basta con verle su cara de paleto-, No siendo, por su cargo, lo que dice, humo De paja, es, exprimiéndole el grumo Al seso, en un largo e intenso asueto, Pensárselo
El progreso que augura, Envuelto con papel de plata, la Izquierda: Si le quitas la envoltura, Lo que descubres es pura, Dicho por activa y por pasiva, … ¡mierda!; Con la misma singladura Surca del bienestar su eterna promesa; Pero si en esta aventura Te embarcas, porque segura Y abastecida, esperas ver tu mesa: Morralla con
Hay en la Política caraduras a punta-pala, Pero contados bien a boleo, bien uno a uno, Con pantalones de pana o con esmoquin de gala, Como el tal Pedro Sánchez Pérez-Castejón, ninguno; Nadie en teoría, ni en la práctica, acaudala Más adoquines en lo que va de Moncloa a Neptuno; Ni por las playas de Irún ni por les cerros de
Para lo que hacen los Ministros, que es nada, Está claro que más de la mitad sobra; Con lo que cada uno de ellos cobra, Se podría mantener una manada De marranos, con cuyos jamones, cada Día, se podría alimentar sobra- damente, sin que fuera una maniobra Política, mucha gente abandonada A la caridad, a la que encima
El ministro de Consumo Alberto Garzón la ha vuelto a liar con sus declaraciones lesivas contra la carne que se produce en España. Estas declaraciones fueron vertidas hace unos días en una entrevista realizada para el medio británico The Guardian. En esta infame intervención critica con dureza las megagranjas españolas diciendo que estas
Sentado en su escaño, Tan así del Poder siente el hambre, Que no le suena extraño, Ni le da un calambre, Si le dicen que huele ya a fiambre; Que el montón de mentiras Que a diario suelta a diestra y siniestra, Levanta ya las iras De la gente, al ser la llave maestra Con la que su tranquilidad secuestra; Tan en ello
La pandemia del Covid no solo está causando consecuencias demográficas y económicas, el impacto en los niños a nivel de salud mental también hay que empezar a considerarlo y buscar soluciones. Desde septiembre de 2020 ha habido un aumento significativos de trastornos y problemas mentales, intentos de sucidio y trastornos de la alimentación.
Si tuviera el seso como la cara, Aunque fea no es, pero da pena Ese no sé qué, qué tiene de hiena, El oírla no sería una tara; No abre la boca como no sea para Poner todo su rencor en antena, Pues tantos fracasos su alma almacena, Que, si no se desahoga, siente que ara Playas de soledad, donde la arena De la verdad