Peligro de odio
En algunos escaños del Parlamento podría ponerse un anuncio junto a una calavera como en las torres de alta tensión, “¡No tocar, peligro de muerte!” En su sesión de investidura Pedro Sánchez habló como un derrotado, pesaroso quizás por sus insultos anteriores a Mariano Rajoy, quien se los cobró humillándolo con citas quijotescas