Conviene ser, a veces, temerario
CONVIENE SER, A VECES, TEMERARIO FUE JUSTO EL CUATRO Y MEDIO QUE MEDIARON Durante una encerrona (así se conocía o llamábamos entonces, en los diversos concursos-oposición en los que participé in illo tempore, al ejercicio que consistía en preparar, durante un tiempo, regularmente dos horas, en las que permanecías incomunicado, en una