Puedes emborracharte con un puro
PUEDES EMBORRACHARTE CON UN PURO Vaya por delante (lo admito con ambages; reconozco que una de mis digresiones va a ser larga y, por ende, diuturna) que hasta hace casi veinte años (concretamente, unos días antes del 10 de septiembre de 2001; recuerdo bien la fecha por dos motivos, porque ese día ocurrió un hecho crucial en mi vida, y