¡Al fin sabré cómo lates, oh Jerusalén!
Hace un año, por estas fechas, escribí un artículo titulado ‘¿Cómo latirás, oh Jerusalén?’. Entonces escribí esto: “Cada vez que evoco el nombre de Jerusalén equivale a llamar al sueño que algún día he de cumplir. Necesito andar por sus calles, acariciando sus recovecos, siguiendo los pasos de mi Maestro. Allí comió, allí
