El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

Si con literatura estoy casado,…

SI CON LITERATURA ESTOY CASADO, ¿QUIÉN PUEDE ESTAR DETRÁS DE ESA FULANA? Todos los vecinos (hembras y varones) descontentos (al menos, los once que habíamos firmado la propuesta de moción de censura para revocar el nombramiento de presidente de la comunidad) con la labor realizada por Mengano de Cual, claramente deficiente, manifiestamente

A mí me quita el estrés

A MÍ ME QUITA EL ESTRÉS LA QUE TIENE VEINTITRÉS   A los hombres de sesenta Las de veintitrés nos petan, Y más si ellas nos respetan. Hay una que me comenta Que el menda le sabe a menta, Y mi sabor le acompaña Desde que en mi baño baña, Y que detesta el tabaco Como el olor a sobaco Sudado; su nariz daña.      Ángel Sáez

Estoy harto de los polos (¿opuestos?)

ESTOY HARTO DE LOS POLOS (¿OPUESTOS?)   Estoy harto del relato Que narra la lid que libran Dos familias. Ambas vibran Cuando ovacionan lo grato, Que un ratón cazó su gato, Porque ese chute de euforia Les lleva a tocar la gloria, Pero el oro de esa alhaja Experimenta rebaja, Tras varias vueltas de noria.      Ángel Sáez García

¿Qué en una mujer admiro?

¿QUÉ EN UNA MUJER ADMIRO?   En una mujer admiro Lo que en un varón valoro, Que no sea ningún loro; Que, cada vez que la miro, No haya modo que dé un giro Mi cabeza; tanto imana Como al avaro la lana, Que, en México, es el dinero; Isabel es lo cimero/primero, Cuando de vivir da gana.      Ángel Sáez García    [email protected]

¡Cuánta verdad subyace en las mentiras!

¡CUÁNTA VERDAD SUBYACE EN LAS MENTIRAS! Hoy, durante la siesta, inferior a la media hora asidua (si la comenzamos a medir desde el momento en que me he acostado en el catre hasta el instante en que me he levantado del mismo), mientras me hallaba descansando plácidamente en los mullidos brazos de Hipnos (o, en su defecto, en los de su hijo,

Pirrón cambió el pincel por el cincel

PIRRÓN CAMBIÓ EL PINCEL POR EL CINCEL ¿OTRO TANTO OTRAMOTRO HARÁ ALGÚN DÍA? Algunas personas no aprendemos ni a la de tres, ni a la de diez, ni a la de cien. Un día cayó o se depositó en alguna de las circunvoluciones de nuestro cerebro (ya fuera después de escuchar a otro congénere, maestro o émulo, colega, ya fuera tras leer

Hace honor a su nombre y deja estela

HACE HONOR A SU NOMBRE Y DEJA ESTELA Halladas, ¿qué ha de hacerse con las fuentes de más de siete caños y agua fresca? “Pregonar el hallazgo, sin reparos, por donde peregrinos caminemos, de su ubicación dando pormenores, aireando a los cuatro vientos eso, cuanto ha dejado de ser un secreto, por a voces haberlo propalado”, me acaba

Todos los hombres somos muy ignorantes

TODOS LOS HOMBRES SOMOS MUY IGNORANTES Entre nuestros congéneres, son la inmensa mayoría, una legión (o dos o, si nos hemos quedado aún cortos, más), los que se molestan y aun indignan cuando alguien, aduciendo una o varias razones de peso, los moteja de ignorantes, necios, sandios o zotes. Conjeturo que actúan de esa guisa, se hayan

¿No es lo de Otramotro gloria?

¿NO ES LO DE OTRAMOTRO GLORIA? PIDO PERDÓN POR JACTARME NO ME CONSIDERO ESCORIA      Dame la inmortalidad Que tú, Dios, diste, concedes Y otorgarás, porque puedes, A quien pruebe en calidad Que amigo es y en cantidad. Como demuestra la historia, Eres Tú El que en la memoria De los amigos del muerto Con (g-p)ozo has creado un huerto

Decir esto oí a un señor

DECIR ESTO OÍ A UN SEÑOR   Mientras sorbía un café En la terraza de un bar, Tras acabar de alabar A quien compró y tuvo fe En la rifa que rifé, Decir esto oí a un señor, Aprendiz de ruiseñor, Que, cuanto extiende el poeta De su quehacer, receta Es para ti y monseñor.      Ángel Sáez García    [email protected]

La mucha luz lo cegó

LA MUCHA LUZ LO CEGÓ   Cuando una mujer de ingenio Arquetipo es de hermosura, Tanta luz trae negrura Al hombre; y pone de genio Que, inaugurado el decenio Certero/tercero de su existencia, Dejase atrás su inocencia Creyendo en su soledad Que, al ser él mayor de edad, Más tendría inteligencia.      Ángel Sáez García   

Se miente tanto en prosa como en verso

SE MIENTE TANTO EN PROSA COMO EN VERSO   Hay quien cree y defiende a voz en grito Que no encajan ficción y poesía; Pues yo le objeto aquí: qué tontería Más grande, mientras miro de hito en hito.   Negar a quien versea ser maldito, O sea, mentir, es gran tropelía (¿Literatura no es bellaquería?); Lo mismo que lo opuesto,

Quizá el viernes pretérito ligué…

QUIZÁ EL VIERNES PRETÉRITO LIGUÉ SIN TENER EL PROPÓSITO DE HACERLO El viernes pretérito, 26 de julio, festividad de santa Ana, patrona tudelana, mientras estaba con mis amigos Diana y Pío tomándome una caña en la terraza de la Gaitero Taberna, se sentó en el extremo opuesto de la mesa que ocupábamos (había escrito al principio “nuestra

¿Por qué somos adictos, dependientes?

¿POR QUÉ SOMOS ADICTOS, DEPENDIENTES? Como sospecho que mi caso no es excepcional, sino, con leves variantes, semejante al suyo, atento y desocupado lector (ora sea o se sienta ella, él o no binario) de estos renglones torcidos, yo tampoco he leído todas las Constituciones vigentes en el ancho mundo, pero auguro que, en ninguna de ellas,

Alegría da, contento

ALEGRÍA DA, CONTENTO A mi querido hermano Miguel Ángel, “el Chato”, porque hoy, jueves 1 de agosto de 2024, cumple años; por tanto, con cariño y gratitud, por estar siempre dispuesto a echarme una mano en el quehacer que sea (aunque luego refunfuñe, sé que siempre puedo contar con él), ahí van las que no pueden faltarle, mis ¡muchas

¿Tienes celos de quien a ti te consta…?

¿TIENES CELOS DE QUIEN A TI TE CONSTA QUE ME GUSTA UN MONTÓN Y ALEGRA EL DÍA? Ayer, de manera inopinada, apareció en el quicio de la puerta de corredera de mi despacho (porque —eso es cuanto deduje— había llamado previamente al portero automático y luego al timbre de mi casa y le había abierto sendas puertas mi mucama) mi amigo

Este verso eso airea, cuando lo urdo

ESTE VERSO ESO AIREA, CUANDO LO URDO   Es libre quien elige sus cadenas Y a qué clavos ardiendo bien asirse. Es libre quien decide o no adherirse A quien en alegrías muda penas.   Libre es a quien circula por sus venas Y sus neuronas Iris, que impide irse De este mundo sin alma, al aburrirse Como una ostra, escuchando cantilenas.

El fulgor de esas centellas

EL FULGOR DE ESAS CENTELLAS      Como a tu vecino adusto, Que desconoce tu vida (No ignora que tu querida Esposa se corre a gusto), Le vas a dar un gran susto, Que seas cauto aconsejo Y no hagas lo que hace el viejo Del segundo, que acumula El vidrio y eso estimula Su fama de ebrio o pendejo, Cuando baja las botellas A la calle y allí

¿Qué otro día os contaremos?

¿QUÉ OTRO DÍA OS CONTAREMOS?      Es bueno desconectar De los útiles que usamos (Y aún más cuando abusamos De ellos) para detectar Certezas y proyectar Cuanto en el futuro haremos, Porque lo desearemos, Tras habernos aburrido, Como eso hoy nos ha ocurrido Y otro día os contaremos.      Ángel Sáez García    [email protected]

La risa nos reverdece

LA RISA NOS REVERDECE   Cuando me dio a luz mi madre, Como otros recién nacidos, Di un concierto de berridos; El de risas tal vez cuadre Solo a Zoroastro, padre; Como en Grecia se sabía Y en Roma se repetía (Plinio el Viejo aireó el dicho Que hizo eterno al susodicho), La risa reverdecía, Pues mudaba lo hilarante Hasta al yerto en

«No hay mayor libertad», airea el cierzo

“NO HAY MAYOR LIBERTAD”, AIREA EL CIERZO   No hay un solo vocablo que capture Que cruza por la mente el pensamiento, Que pasa por el cuerpo el sentimiento, Al escribir, ni que esa verdad jure.   No hay un medicamento que más cure Ni más euforia dé y conocimiento. “No hay mayor libertad”, airea el viento, “Ni rato de

Patrona, el tiempo aquí corre que vuela

PATRONA, EL TIEMPO AQUÍ CORRE QUE VUELA   “El ciervo sus pezuñas se las pela Cuando corre” tradujo un compañero Cervus currit ut volet con salero En clase de latín otrora, Abuela.   Quien mutatis mutandis usar suela Y trueque al animal por relojero Tictac, que mide el pulso con esmero, Acaso la impresión tenga que vuela.

Abuela de Tudela, promotora…

ABUELA DE TUDELA, PROMOTORA DE VERSOS AL OCASO Y A LA AURORA   Kant dio en el blanco de la diana, el centro, Cuando enseñó al que todos fuimos necio Que hay cosas de valor y otras con precio, Sin dignidad por fuera ni por dentro.   ¿De aquí airoso saldré? Si me concentro, Aunque en la calle sople el cierzo recio, Se salvará,

¿Que un poeta en cuanto urde no se vende?

¿QUE UN POETA EN CUANTO URDE NO SE VENDE?   Quien compone un poema ¿qué pretende? ¿Dejar patidifusa a la Patrona De Tudela, Santa Ana, o a la persona Que juzgue si el soneto la honra u ofende?   ¿Que un poeta en cuanto urde no se vende? Prefiere requebrar a la que es mona Que mil pestes echar de la Gorgona; Mas de la situación

Mucha gente no lee la entrevista

MUCHA GENTE NO LEE LA ENTREVISTA Y CON EL TITULAR SOLO SE QUEDA A ningún quinceañero nacido en la villa de Algaso o residente, desde hace una década y media al menos en la citada ciudad septentrional, le extrañará leer cuanto me dispongo a verter aquí, a continuación, sobre mi guía y maestro, fray Ejemplo: es un tipo, aun ochentón,

¿Por qué una narración a otra nos lleva?

¿POR QUÉ UNA NARRACIÓN A OTRA NOS LLEVA? ACASO SOLO DIOS LA RAZÓN SEPA Hace escasas fechas, mi amigo Jesús Manuel Pérez Sáez (a quien otrora este menda escribió y remitió más de trescientas epístolas, que fueron —a ellas les achaca servidor, al menos— las que lo convirtieron en escritor diario, asiduo) me mandó, fotocopiado,

Me alegra oír el mar, pisar la playa

ME ALEGRA OÍR EL MAR, PISAR LA PLAYA Y MÁS AÚN CHARLAR CON MI TOCAYA No es algo que me ocurra todos los días, pero hay jornadas en las que, a ratos, siento un contento, amén de intenso e inmenso, diuturno, duradero en el tiempo, por el mero hecho de estar y sentirme vivo. Dicha alegría, que no me produce alergia, su anagrama (si soslayamos

El golpe de calor no sucedió

EL GOLPE DE CALOR NO SUCEDIÓ, PERO EL CANTO DE UN EURO LE FALTÓ “Un libro, como un viaje, se comienza con desconfianza y se termina con melancolía”. José Vasconcelos Calderón    Mi prima María José, “Fina” (su progenitora, mi difunta y querida tía María, la llamó durante mucho tiempo Finita, como a mí Angelito; y es que,

Eso así acaso aquí cuentes

ESO ASÍ ACASO AQUÍ CUENTES   —Hay quien un juvenil yerro Lo llevó a la perdición; Y una letal inyección Acabó con el gamberro, Que la diñó como un perro. —Y hay expertos delincuentes, Pues sus robos son frecuentes, Que siguen sumando manchas Mientras campan a sus anchas. —Y eso así quizá aquí cuentes.      Ángel

¿Lo abominable resta a lo elogiable?

¿LO ABOMINABLE RESTA A LO ELOGIABLE?   Si cuanto conocemos de alguien gusta Y cuanto publicó nos satisface, A ti y a mí, lectores suyos, nace Considerar a tal persona justa.   Mas, si nos enteramos que una fusta Usó con su retoño, eso no place; Varía nuestro juicio y nuestro enlace Con ese ogro, que ahora nos disgusta.  

Los errores a Joe incapacitan

LOS ERRORES A JOE INCAPACITAN ¿QUÉ FAVORECE QUE LOS LAZOS SIGAN?   Cuando uno no es capaz, que se lo digan Sus amigos y deudos es lo honesto; Pues, en caso contrario, lo funesto Antes sucederá que lo maldigan.   El abolengo y la amistad obligan A no mear jamás fuera del tiesto, A nunca de decente ser lo opuesto, Pues hace que

Lo de tu novio ha sido mala pata

LO DE TU NOVIO HA SIDO MALA PATA   En el “pobre de mí” sanferminero Todos queremos más y más bullicio. Tras nueve días, nueve, ¿no es un vicio? Más que virtud lo juzgo o considero.   A mí dame novelas en enero Y meses posteriores, pues de quicio No me suelen sacar; un estropicio Es hallarse en Pamplona, compañero,  

¿Sobra con que unos requisitos cumplas…?

¿SOBRA CON QUE UNOS REQUISITOS CUMPLAS PARA QUE SI ERES ÍNTEGRO SE PRUEBE? Pues, en un principio, aunque esto te cueste creerlo o pueda sorprenderte, sí. Basta con que cumplas media docena de condiciones imprescindibles o más, de requisitos necesarios (que seas una persona de carne y hueso y viva, que no estés en coma ni hagas vida de

El hombre un animal es de costumbres

EL HOMBRE UN ANIMAL ES DE COSTUMBRES Y ESTA ES UNA VERDAD IRREFUTABLE El escritor irlandés Oscar Wilde sentenció que “no existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo”. No me parece mala razón; pero yo tengo otra, que es consecuencia lógica y normal de mi propia experiencia: basta con estar atento a cuanto

Durante una encerrona, ocurrió el hecho

DURANTE UNA ENCERRONA, OCURRIÓ EL HECHO POR LA CAPITAL MAÑA MUDÉ LONDRES La pasada noche he tenido un sueño de los que acostumbro a denominar mosaico o puzle, pues lo han conformado, que yo aún recuerde ahora, cuatro del tipo teselas o piezas oníricas, íntimamente relacionadas entre sí. En el primero de ellos, me hallaba entre la afilada

Hoy, lunes quince de julio

HOY, LUNES QUINCE DE JULIO   I      Nadie puede ser, Santa Ana, Más dichoso que aquel lince, Pues del mes de julio, hoy, quince, Ha sentido cómo mana De tu manto, Soberana, La gloria y gracia de veros, Acaso sin mereceros, Pero sin faltarle ganas De, aun peinando muchas canas, Trenzar versos verdaderos.   II   Nadie puede

Siempre luce en mi mente una hornacina

SIEMPRE LUCE EN MI MENTE UNA HORNACINA   Sin duda es una cruz y un privilegio Cualquier tarea creativa, amigo. Si el cierzo arrecia, hasta vistiendo abrigo, Así como el silencio de un arpegio   Resuena en las tres aulas de un colegio, Acaso la razón se halle contigo Mientras la tal compartes hoy conmigo, Cerca de aquel selecto espacio

No hay mujer que más me excite

NO HAY MUJER QUE MÁS ME EXCITE   Siempre me gustó Isabel. Con la que alumbró Tomasa No uso una pizca de guasa. No existe mejor zumbel Para que baile Luzbel. Basta con que ella me cite, Y que a acometerla invite, Para que con brío embista A quien, aunque me resista, No hay mujer que más me excite.      Ángel Sáez García

Belleza es sin igual la de las obras

BELLEZA ES SIN IGUAL LA DE LAS OBRAS     A veces (no es broma; puede que el don o talento que me dispongo a nombrar a continuación, cuando acabe de redactar este paréntesis, también me lo despertaran o espabilaran antaño los religiosos camilos en el seminario menor de Navarrete, donde tiendo a ubicar mi edén en el planeta azul, la

Son antaño y hogaño muy distintos

SON ANTAÑO Y HOGAÑO MUY DISTINTOS Y NADIE ESA OBVIEDAD DISCUTIR OSA Amén de crucial, considero precipuo o principal el primer parágrafo de este escrito y, por ende, juzgo que su lectura es imprescindible, inexcusable, necesaria, para continuar pasando la vista por los restantes. Ruego, por tanto, de modo encarecido, al atento y desocupado

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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