Juan ha errado, mas no ha marrado el tiro
JUAN HA ERRADO, MAS NO HA MARRADO EL TIRO —Un ceño fruncido es amenazante. —Más lo es una mandíbula saliente, Que, al crecer más, deviene en prominente. ¿No te resulta aún más inquietante? —No sé si yo podría estar delante De otro dictadorzuelo así, insolente, Y no reírme a gusto; otro Torrente Vería en él,