La demolición de la historia se hace global.
Como para demostrarnos que en todas partes cuecen habas y florecen gilipollas, andan estos días los estadounidenses, dándonos ejemplo patente de que, incluso un país tan vanguardista y patriota, también puede dar como el que mas su cupo de idiotas. Y esto no lo digo porque hayan elegido a un Presidente como Donald Trump, que también,