La hora del Papa revolucionario
Si pudiera pedir una cosa al nuevo Papa, solo una, no lo dudaría: le rogaría que fuera el Papa revolucionario. A algunos les puede asustar el término, pero sería un auténtico soplo de aire fresco que resultaría providencial en la Iglesia. ¿Y qué es lo que tendría que hacer este Papa revolucionario? Terminar lo que acaba de empezar