A mí las disyuntivas me dan grima
A MÍ LAS DISYUNTIVAS ME DAN GRIMA DETESTO MASTURBAR A UNA ORCA Y LA HORCA Reconozco sin ambages que hoy (como lo propio ha ocurrido otros domingos), cuando escribo estos renglones torcidos (no cuando los pase a ordenador, al día siguiente, aunque la ola de la gracia aún siga estando presente, vigente, entonces) me siento en deuda con Íñigo