¿Más excitante que el sexo es el odio?
¿MÁS EXCITANTE QUE EL SEXO ES EL ODIO? EN UNOS CASOS SÍ Y EN OTROS NO Aunque, desde que el mundo es inmundo, el sexo no ha dejado nunca de ser un estupendo subterfugio para atraer o concitar la atención de los espectadores de cualesquiera auditorios, en las peculiares escalas de preferencia que he colegido o deducido, tras estudiar a quienes