Por qué la obsesión enfermiza de destruir Israel. por Eduard Yitzhak. GEES

Múltiples veces los Guías Supremos y Líderes religiosos y políticos de la República Islámica de Irán han calificado a Israel como un “tumor canceroso” al que consideran que es necesario extirpar.

R. Jomeini, M. Ahmanideyad, Ali Jamenei (el actual líder espiritual de Irán) han instado, y financiado, a perpetrar atentados contra israelíes con el fin de destruir al Estado judío, Israel. [1]

Hossein Amir-Abdolahian, Secretario General de la Conferencia Internacional de Apoyo a la Intifada Palestina señaló el sábado 25 de febrero en el marco de la la Sexta Conferencia Internacional en Apoyo a la Intifada Palestina, que “la cuestión Palestina debería mantenerse viva como el principal problema del mundo musulmán”. Añadió asimismo que “los mártires del movimiento de resistencia defendieron el Islam con gran valor y conciencia”.

En dicha Conferencia, el líder espiritual de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, instó a “completar la liberación de Palestina” y calificó al Estado judío de “tumor canceroso. […] un capítulo oscuro de la historia que se cerrará con la ayuda de Alá”.

Estas declaraciones fueron hechas durante la Sexta Conferencia Internacional en Apoyo a la Intifada Palestina, un evento patrocinado por el gobierno iraní en Teherán. Representantes de alrededor de ochenta países participaron en el evento, que glorifica el terrorismo y los actos de violencia, y proclama la destrucción del Estado judío.

Los países musulmanes, tanto sunnitas como chiítas, se oponen totalmente a la existencia de Israel y a reconocerlo como estado judío, amenazando con una Yihad de destrucción. Las guerras que han llevado contra el pequeño estado judío ha llevado a la derrota de los agresores árabes, y es por eso que desde hace décadas emplean el terrorismo in situ, en el territorio israelí, perpetrado por movimientos islamonazis como Hisbulá –chiíta y de obediencia iraní- como Hamás, OLP, sunitas que reciben financiación de países árabes y musulmanes tanto sunitas como chiítas.

¿A qué se debe esta obsesión enfermiza en querer destruir Israel?

La emancipación del pueblo judío, y su culminación en la recuperación parcial de su tierra, Eretz Israel, provoca el miedo teológico del Islam al ver el incumplimiento de las profecías musulmanas recopiladas en el Corán y los hadices [2] sobre el pueblo judío: “La Hora no vendrá hasta que los musulmanes combatan con los judíos y los maten. Los judíos se esconderán detrás de rocas y árboles, y estas rocas y árboles dirán: ¡‘Oh, Musulmán, Oh, siervo de Alá! ¡Hay un judío detrás mío, venid y matadlo!’ (Todos los árboles dirán esto con excepción de gharqad (lycium), ya que es un árbol de los judíos)”. Los hadices profetizan en los Últimos Días que todos los judíos y cristianos que no se conviertan al Islam serán exterminados y toda la tierra será musulmana.

Las profecías del Islam, recogidas del Corán y de los hadices anuncian que en Dabiq, pequeña ciudad del norte de Siria, ocurrirá la Batalla Final antes del Fin de la Hora, del Fin del mundo, un Argamedón musulmán, en la que se enfrentarán las fuerzas del Islam capitaneadas por Isa Ibn Maryam (Jesús, hijo de María. El Hijo de Dios, para la cristiandad) contra las tropas cristianas comandadas por el Papa de Roma. En esta batalla se resolverá al final el conflicto del Islam contra los infieles (judíos y cristianos). Las tropas musulmanas, comandadas por Isa Ibn Maryam (Jesús de Nazaret), vencerán a los 12 ejércitos cristianos y obligarán a judíos y cristianos a convertirse al Islam, destruirán sinagogas e iglesias y cruces; y aquellos judíos y cristianos que no se conviertan al Islam serán pasados por las armas por el mismo Isa Ibn Maryam (Jesús de Nazaret). Los hadices de Al Bujari y Muslim dicen textualmente que “Jesús romperá la Cruz y matará él mismo a los cerdos cristianos”. [3]

Es la existencia de Israel, el judío de las naciones, la causa de tantas obsesiones en la dirigencia religiosa-política de los mulás y ayatolás de Irán, país lejano de Israel y que no tiene fronteras en común.

El discurso religioso no es entendible ni aceptado en un Occidente cada vez más distante de la religión y más laico. Es por lo que los árabe-palestinos emplean el alegato territorial, la pretendida ocupación sionista de tierras palestinas.

Mientras que naciones o pueblos como los irlandeses, escoceses, catalanes, vascos, corsos, bretones, y otros existían antes de la aparición del Reino Unido, España, Francia, etc., nunca existieron en la tierra de Israel (el actual estado, junto con Judea y Samaria) “palestinos”. En la tierra de Israel, los árabes, pretendidos “palestinos” bajo la ocupación turca se autodenominaban “árabes” y nunca, pero nunca “palestinos”, todos ellos proceden de Arabia, Jordania, Líbano y Egipto, ellos eran y son los ocupantes árabes, nunca tuvieron el nombre de palestinos, más cuando el fonema “p” no existe en árabe y el nombre de Palestina fue dado por el emperador romano Adriano al territorio de Israel con el intento de desjudaizar a la rebelde “provincia de Judea”.

Los árabes que llevaron la conquista musulmana fueron y son los ocupantes y colonizadores de Israel. Los judíos que retornan a su tierra son los indígenas y auténticos nativos.

En absoluto la naturaleza del conflicto es territorial, es religiosa. La naturaleza de cualquier conflicto la establece el agresor. Todos los grupos árabe-palestinos, Hamás, Al-Fatah (aunque este se cubra con un relativo pelaje de nacionalismo territorial) propugnan la destrucción de Israel como victoria para el Islam.

Los antisemitas europeos, nostálgicos de las persecuciones contra los judíos, muchos de ellos con ropaje extrema izquierdista, otros de progresista y otros de defensores de los débiles, se unen a los salafistas y yihadistas en su guerra contra Israel, desde el BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) al apoyo económico e ideológico de Hamás y Al-Fatah.

A todos ellos les une el antisionismo, versión moderna del antisemitismo, el odio a la alteridad y a la diferencia y son totalmente indiferentes a los crímenes que las organizaciones y países islamistas cometen contra sus propias poblaciones y también contra los mismos árabes mal llamados “palestinos”.

NOTAS

[1] http://www.irna.ir/es/News/3424271/

http://www.newsjs.com/url.php?p=http://www.hispantv.com/noticias/politica/334002/iran-conferencia-apoyo-intifada-palestina-jamenei

[2] Los hadices son los dichos y las acciones de Muhammad (Mahoma) -y de los imanes en el caso de los chiítas- relatadas por sus Compañeros y compiladas por los jurisconsultos musulmanes les sucedieron. Los hadices son el pilar fundamental de la Sunna, la segunda fuente de la ley musulmana después del Corán y que significa, literalmente, «conducta, manera de comportarse» o «costumbre».

[3] Revista Oficial del Estado Islámico. Páginas 46 a 63 de DABIQ 15. 1437 Shawwal.

https://azelin.files.wordpress.com/2016/07/the-islamic-state-e2809cdacc84biq-magazine-1522.pdf

– See more at: http://www.gees.org/articulos/por-que-la-obsesion-enfermiza-de-destruir-israel#sthash.XZUrtd8l.dpuf

http://www.gees.org/articulos/por-que-la-obsesion-enfermiza-de-destruir-israel

Te puede interesar

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído