¡Muchas gracias!, Raquel, por tus favores (I)
¡MUCHAS GRACIAS!, RAQUEL, POR TUS FAVORES (I) (MICRORRELATO) Mi inconsciente, que es un demonio, como entonces yo me comporté con Raquel como una dama, de manera exquisita, y no caí nunca en ninguna de las diversas provocaciones o tentaciones que me hizo o propuso, ahora se desquita y, pasadas casi dos décadas y media, me las plantea ahora,