¡Cuánta verdad subyace en las mentiras!
¡CUÁNTA VERDAD SUBYACE EN LAS MENTIRAS! Hoy, durante la siesta, inferior a la media hora asidua (si la comenzamos a medir desde el momento en que me he acostado en el catre hasta el instante en que me he levantado del mismo), mientras me hallaba descansando plácidamente en los mullidos brazos de Hipnos (o, en su defecto, en los de su hijo,
