Todo escritor portea a otro Teseo
TODO ESCRITOR PORTEA A OTRO TESEO Todo escritor, quiéralo o no, acarrea a otro Teseo, que sabe, a ciencia cierta, dónde empezaba el hilo que Ariadna le cedió o dejó prestado antes de que decidiera poner un pie en el laberinto, pero, si sigue tirando paulatinamente de él, se dará cuenta de que desconoce dónde puede terminar este, tras