La libertad merece una alabanza
LA LIBERTAD MERECE UNA ALABANZA Después de dar dos o tres vueltas completas al quiosco de la realidad (y constatar su resultado: no tenía ni en mente ni entre manos una idea sobre la que escribir en prosa), he recordado (no me he preguntado por qué) un par de asertos de Paul Valéry, en concreto, de “La idea fija”, los que dicen así: