20 HÁBITOS PARA UNA ALIMENTACIÓN SALUDABLE

Presentar los platos de forma atractiva y con color

Presentar los platos de forma atractiva y con color
El arte de emplatar la comida. PD

Ahora vamos a tocar la parte más lúdica y posiblemente más creativa de la nutrición para hacer de cada comida una experiencia culinaria que envuelva los sentidos.

Cuando la comida se siente (con los cinco sentidos) apetecible es más nutritiva porque entran en juego las sustancias que nos facilitarán la digestión además de una sensación de bienestar.

Cuando hay pasión por cocinar, se busca sorprender y emocionar con presentaciones tradicionales o, por el contrario, mostrando formas de expresión más vanguardistas y personales.

Con los niños es un verdadero juego porque ellos pueden ayudar en este trabajo y esto es un gran esti- mulo para los que comen mal.

Como sobre este tema hay muchísimas consideraciones particulares, sólo vamos a destacar algunos pasos a tener en cuenta que nos pueden ayudar:

EL COLOR EN LOS PLATOS:

Quizás sea éste uno de los elementos con el que podamos jugar más a la hora de presentar la comida.

Hay que elegir una variedad de alimentos que ofrezca armonía a la vista.

Los contrastes de colores siempre harán la comida más apetecible.

Por ejemplo, si los alimentos se parecen mucho en el color, se pueden agregar verduras, bayas o hierbas aromáticas que rompan con el monocolor.

También se pueden poner adornos de frutas como piel, gajos de limón o snacks de vegetales distribuidos con gracia o esparcidos sobre las sopas y las cremas. Las ensaladas dan siempre color y frescor cuando los platos son intensos; hay que pre- sentarlas movidas y no apelmazadas.

LA CREATIVIDAD EN LAS FORMAS

Cortar vegetales con cierta gracia, jugar con diferentes formas geométricas y cortes, utilizar formas redondas con aros de diversos tamaños para el arroz, el puré de patata o los cereales, y buscar la armonía al emplatar.

Poner sobre el plato y bajo la comida obleas, hojas grandes de verduras, etc. ayudará a resaltar la comida y hacer más atractivo el acontecimiento de sentarnos a la mesa. Poner panes en pequeñas cantidades y de diferentes cereales, invita a consumir carbohidratos de una forma especial.

LA TEXTURA DE LA COMIDA

Cocinar un alimento de forma correcta o dejarlo al natural afectará a su textura y ésta al resultado final.

Dejar una comida demasiado seca, grasosa, dura al masticar o apagada de color por estar excesivamente cocida, puede ser poco o nada apetecible.

Las frituras deben dorarse y dejar reposar el exceso de aceite sobre un papel absorbente.

Las que son delicadas (verduras, brotes) deben hacerse con mucho esmero para que a la hora de manipularlas en el plato no se rompan. Si la carne está dorada por el exterior pero poco hecha en el interior, hay que dejarla reposar unos minutos antes de cortarla para que no suelte su jugo pues esto no queda bonito en el plato (además de que puede haber otros alimentos que absorban este líquido).

Los vegetales deben estar poco cocidos, además de para que no se destruyan sus nutrientes, para que no pierdan su color vivo.

Cocerlos suavemente al vapor es una buena opción; el escalfado es otro método que mantendrá la textura y su color natural (e incluso de la fruta). Asarlos ligeramente y saltearlos con un poco de aceite hará que se caramelicen y pueden resultar muy sabrosos y vistosos.

También hay que jugar con texturas diferentes dentro de un mismo plato; entre algunos alimentos pueden aparecer contrastes fuertes pero, por lo general, la mayoría de los vegetales armonizan muy bien entre ellos y se crea una experiencia interesante. Los frutos secos nos dan un toque crujiente que siempre es muy agradable en platos que pueden parecer suaves; por el contrario, un poco de crema o los quesos blandos, darán suavidad a otros platos más fuertes.

Las salsas deben servirse en el justo momento de tomarse para que no se extiendan por más alimentos de aquéllos a los que van destinadas.

EL TAMAÑO DE LAS PORCIONES

Las raciones deben estar ajustadas a los comensales. Un plato repleto de comida dará una visión tosca y no resultará muy apetecible; por el contrario, un plato ex- cesivamente grande y con poca comida puede resul- tar inadecuado.

Primero se comenzará a rellenar el plato de adentro hacia fuera para que ir teniendo una visión del conjunto y que la comida quede centrada.

LA PRESENTACIÓN DE LA MESA

Siempre que sea posible, y no sólo en ocasiones especiales, poner una mesa con ciertas características puede ayudar a mostrar una actitud positiva hacia la comida además de crear un ambiente que invite a compartir un buen momento.

Adornar de forma sencilla y acogedora. El mantel, la vajilla, la cubertería e incluso los vasos también son herramientas que hay que cuidar y emplear a favor de la comida que se va a servir.

Se pueden hacer comidas temáticas (china, italiana, griega, japonesa, india, etc.) con utensilios que se suelen tener en casa y así darle un toque especial.

 

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