20 HÁBITOS PARA UNA ALIMENTACIÓN SALUDABLE

Evitar bebidas alcohólicas, café y colas

Evitar bebidas alcohólicas, café y colas
El sabor de Coca-Cola. PD

El tipo de bebidas a las que nos referimos en este apartado se puede consumir en muy contadas ocasiones y nunca en exceso.

Cada una de ellas y su amplia gama de derivados suele ser nociva, pues satura órganos como el hígado que debe trabajar más para metabolizarlas, proceso que, a su vez puede agotar algunas vitaminas y minerales.

ALCOHOL

El alcohol (etanol) es una droga psicoactiva, la más consumida y aceptada socialmente y también la que más problemas genera (accidentes, enfermedades, mal trato, adicción, etc.)

Sus posibles efectos dependen mucho de la cantidad ingerida así como del tiempo de consumo, si es de forma crónica o si la duración de la intoxicación es aguda.

Los principales órganos afectados y sus consecuencias son:

  1. Sistema nervioso y cerebral: en la fase aguda habrá cambios de humor, alteración del pensamiento, re- acciones lentas que pueden llevar al individuo incluso a perder la consciencia. En fases crónicas dañará neuronas de forma irreversible, producirá trastornos del sueño, pérdida de memoria, alteración importante de la emotividad y puede ser causa importante de accidentes y agresión y de problemas de alcoholismo.
  2. Sistema digestivo: irrita la mucosa estomacal, puede producir esofagitis y pancreatitis, cáncer de estómago, laringe, esófago y páncreas, inflamación hepática y, con el tiempo, cirrosis. Reduce el apetito y consume vitaminas por lo que puede ocasionar des- nutrición, al no aportar ningún valor nutricional.
  3. Sistema urinario: crea alteraciones del riñón por- que produce deshidratación debido a la reducción de la hormona antidiurética. Disminuye la líbido y la actividad sexual. Puede causar infertilidad.
  4. Sistema circulatorio: aumenta la actividad del co- razón pudiendo producir daño al músculo cardiaco. En dosis altas es hipertensor. También es vasodilatador.
  5. Embarazo: puede ocasionar graves consecuencias para el feto en todos los aspectos.

CAFÉ

En este apartado vamos a mencionar los riesgos y efectos negativos que tiene el café en dosis elevadas, aunque tomado con moderación y de forma natural, también tiene beneficios.

Las propiedades estimulantes se las da al café la cafeína, que es un producto que aparece al final de su preparación.

La cafeína es un alcaloide del grupo de las xantinas y un estimulante del sistema nervioso.

Lo encontramos también en otras bebidas estimulantes, como las colas a las que nos referimos en este apartado.

La duración aproximada de un café en sangre es de entre 3 a 8 h alcanzando su máximo nivel a los 30 minutos de haber sido tomado.

Un consumo elevado de esta sustancia puede presentar efectos perjudiciales para la salud, aunque la tolerancia varía de una persona a otra.

Mencionaremos algunos de ellos:

  • Provoca dependencia psicológica y física hasta crear una auténtica adicción y, por consiguiente, el sujeto puede presentar síndrome de abstinencia
  • Nerviosismo, irritabilidad, inquietud y cefalea
  •  Puede dificultar la absorción de algunos minerales y vitaminas como el magnesio, el zinc, el hierro y el calcio
  • A personas con cierta sensibilidad puede ocasionar irritación gástrica, diarrea, vómitos, náuseas, dispepsia, poliuria, etc.
  • Puede afectar al sueño ocasionando insomnio
  • Puede generar temblores y espasmos musculares
  • Tiene efecto sobre el feto en el embarazo y pue- de provocar riesgo de aborto
  • Se desaconseja en personas hipertensas, epilépticas, con problemas cardiovasculares, así como en hepatopatías e hipercolesterolemia, en niños y en embarazadas

Si se toma, se debe escoger café ecológico ya que muchos cafés se encuentran altamente contaminados con pesticidas y químicos tóxicos; tomarlo natural o con tueste natural, sin torrefactar, porque este proceso no aporta ningún beneficio extra y es más perjudicial por las sustancias que se incluyen en el tueste (azúcar y melazas) y las que se generan durante el mismo (acrilamida, benzopirenos); y, por último, molerlo cuando se va a tomar para que posea la mayor cantidad de antioxidantes posibles.

En cuanto a su preparación, utilizar una cafetera que no sea de aluminio y filtros que no lleven cloro o plásticos.

Para concluir diremos que un consumo excesivo de café genera bastantes inconvenientes pues es una sustancia potencialmente adictiva y, como tal, puede producir toxicidad de forma crónica o incluso aguda.

Por eso la moderación debe prevalecer siempre en su consumo.

BEBIDAS GASEOSAS

En la amplia gama de las bebidas gaseosas o carbonatadas están los refrescos, las sodas y las colas.

Estas últimas en especial se han convertido en las bebidas predilectas sobre todo de los adolescentes y se consumen cada vez a edades más tempranas. Debido a los componentes que se utilizan en su elaboración crean adicción y no se ponen suficientemente de manifiesto los riesgos de su consumo excesivo y las empresas productoras lanzan fuertes campañas publicitarias que evitan su cuestionamiento.

Composición de las bebidas gaseosas:

  • Agua: es su componente mayoritario pero, al ser agua destilada o filtrada, se le elimina su contenido en minerales
  •  Anhídrido carbonico ó dióxido de carbono: es el responsable de las burbujas de estas bebidas. Cuan- to más dióxido de carbono, hay más baja el pH, dando más acidez a la bebida. También se emplea como conservante por el medio ácido que genera evitando que crezcan microorganismos. Puede provocar problemas gástricos como aerofagia y gastritis y otros debido a la acidificación, y por supuesto, daña el esmalte de los dientes
  • Ácido fosfórico: es uno de los ácidos que se emplea mayoritariamente pero hay otros como el málico, el cítrico y el tartárico. El ácido fosfórico hace que el dióxido de carbono se absorba mejor generando más acidez a la bebida y, como es una sustancia amarga, se le agrega azúcar. Es un desmineralizador (de calcio, hierro, magnesio) que puede afectar a los huesos y, como la sustancia anterior, es destructora del esmalte dentario ya que tiene una alta capacidad corrosiva
  • Azúcar: el azúcar refinada es el endulzante mas empleado. Las cifras de abuso de esta sustancia son alarmantes: una lata de una bebida gaseosa puede contener alrededor de 33 gr. de azúcar, es decir, unas 11 cucharaditas. Además de problemas dentales, puede ocasionar diabetes, sobrepeso y obesidad, osteoporosis, fatiga, etc.
  • Edulcorantes artificiales: cuando se quieren reducir las calorías de estas bebidas se recurre a los edulcorantes artificiales, siendo el principal reclamo de las marcas el que no engordan, que pueden consumirlas diabéticos y que no producen caries. Entre los más empleados se encuentran el aspartamo, la sacarina, los ciclamatos y el acesulfamo-k. Entre todos ellos destaca el aspartamo con un potencial de endulzar hasta 200 veces mayor que el azúcar, y cuyos efectos dañinos ya vimos en el hábito 10.
  • Conservantes: el dióxido de sulfuro hace que las bebidas cítricas no se oxiden y no cambien de color. No debe ser usado en envases de aluminio porque produciría ácido sulfhídrico, una sustancia muy tóxi- ca; el benzoato de sodio, que evita del crecimiento de microorganismos, puede reaccionar con la vitamina C formando benceno, sustancia altamente tóxica; también se emplean el dicarbonato dimetil y el sorbato de potasio.

Las alteraciones de salud que originan los conservantes son múltiples: enfermedades cardíacas, osteoporosis, obesidad, problemas derivados del exceso de glucosa, erosión del esmalte dental, reacciones alérgicas, problemas renales, aumento de la tensión arterial, problemas digestivos (hiperacidez, gases, reflujo), aumento del riesgo de padecer síndrome metabólico (hipertensión arterial, obesidad hiperlipemia y diabetes) y toxicidad hepática.

Aunque la información es breve, nos da una idea de los inconvenientes a los que nos enfrentamos con el consumo de todas estas sustancias.

Por tanto, en caso de ingerirlas, insisto en hacerlo de forma muy ocasional los adultos y evitarlas totalmente en niños.

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