Otra bobada del paleto ilustrado
Generalmente, uno de los defectos más acusados de los dictadores es el no poder contar con buenos asesores, por razones obvias. Nadie de valía está dispuesto a ponerse a las ordenes de este espécimen de personajes, que solo pretende que le den la razón en cuanto a sus ocurrencias, que borran del mapa a quienes se les oponen,
