O pone uno su ahínco o nada obtiene
O PONE UNO SU AHÍNCO O NADA OBTIENE Una centella impar de inteligencia Produce en quien la capta un fogonazo; Mas, si esta es de bondad, lleva del brazo Otro, su inmarchitable quintaesencia. Quien suele proceder con diligencia Podrá o no padecer un martillazo. Prefiero agradecer como un pelmazo A ser nada por tres, ingrata ausencia. Si pronto