El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

Cuando es un impostor quien pronostica

CUANDO ES UN IMPOSTOR QUIEN PRONOSTICA Anoche (le aclaro al lector inhabitual o esporádico, ella o él, que, cuando  dicho adverbio demostrativo sale de mi pluma, viene a valer lo mismo que una noche, la pasada, o la de hace un mes, un semestre o un año), soñé, tras cenar frugalmente (lo asiduo en mí, pero no suele faltar la excepción,

Acaso aquí, lector/a, halle el remedio

ACASO AQUÍ, LECTOR/A, HALLE EL REMEDIO    Los seres humanos, considerados individualmente, somos tan diferentes, tan variopintos, que (no siento un ápice o una pizca de temor a la hora de alegar este aserto) a nadie le extrañó oír lo que a uno de ellos se le ocurrió decir y adujo por vez primera, que no a todas las personas les sirven

Vivan «las otras ETAs», vivan, vivan

VIVAN “LAS OTRAS ETAS”, VIVAN, VIVAN En algunos mentideros (solo en los que se suelen formar a la entrada/salida del Ateneo, el Auditorio, la Universidad o el Teatro Gaztambide, no en todos) se dice (al menos, servidor eso ha escuchado más de una vez), se rumorea (pero en ello acaso haya más de leyenda que de la fetén, historia verdadera)

Un gesto que fue una gesta

UN GESTO QUE FUE UNA GESTA   Hoy y aquí entiendo a Machado. Me refiero a don Antonio, Que a Leonor matrimonio Propuso y esta al dechado Dio el sí al haber escuchado Su proposición honesta, Un gesto que fue una gesta, Que no me cuadraba antaño, Pero sí me encaja hogaño, Pues suma y apenas resta.      Ángel Sáez García   

Conoces la razón de mi retraso

CONOCES LA RAZÓN DE MI RETRASO Dilecta Pilar: Conoces la razón de mi retraso en responderte. Paso de que me den más calabazas esperadas o recibir otro revés en el rostro. Pues sí, el “finde” fue movido (debido a una música horrenda, infernal). El domingo aproveché para leer la revista “Humanizar”, el ejemplar de El País y escribir

Aquí no hay zorro alguno, damasquino

AQUÍ NO HAY ZORRO ALGUNO, DAMASQUINO Esta pasada noche he vuelto a soñar con mi dilecto y difunto hermano José Javier. Al parecer, él venía de Damasco, capital de Siria, donde se encontró, en diversos momentos, con las cuatro amazonas del Apocalipsis, que, ya sea verdad, ya sea mentira, lo que cuentan la leyenda o la tradición, son

Por los dos solos besos que me diste

POR LOS DOS SOLOS BESOS QUE ME DISTE Amada Pilar: Quizá te preguntes por qué no dejo de escribirte. Quizá te extrañe leer mi respuesta, porque no puedo dejar de amarte. Hoy he encontrado motivo para hacerlo en estos renglones cabales que ayer juntó en un único párrafo y me envió mi amigo íntimo y heterónimo Emilio González, “Metomentodo”,

¿Qué me dictó mi musa tinerfeña?

¿QUÉ ME DICTÓ MI MUSA TINERFEÑA? Acababan de dar las diez de la mañana en el reloj de la catedral, hora en la que no conviene procrastinar el inteligente y diligente aprovechamiento de la oportunidad que brinda o suministra la realidad, cuando sentí en mi piel el aguijón de la perentoria necesidad, que me espoleaba a iniciar la andadura,

Ojalá salga airoso de ese brete

OJALÁ SALGA AIROSO DE ESE BRETE “Yo soy yo y mi circunstancia; y si no la salvo a ella no me salvo yo” escribió José Ortega y Gasset en “Meditaciones del Quijote” (1914). Tú, Pilar, has sido mi circunstancia cimera o suprema, la más digna de amar (y acaso por eso no dejes de serlo, mientras viva). A ello (esta es una de las pocas

Ahora, que urdo contigo

AHORA, QUE URDO CONTIGO   Si hasta cuando urdía solo Rivalidad no faltaba Entre el yo que culminaba Y el que soltaba que “el dolo Lo olvidaste aquí, Bartolo”, Ahora, que urdo contigo, Amada musa, Isis, digo Que tus ideas amenas Pueden ser cabales, buenas; Con ellas me haré un abrigo, Si saco el probo provecho Y eso deja satisfecho.

¿Me ha hurtado alguien tus jadeos?

¿ME HA HURTADO ALGUIEN TUS JADEOS?   Reconozco, sin rodeos, Que miedo a morirme tengo Mientras a (ad)mirarte vengo (¿Me hurtará alguien tus jadeos?). Isis, meterme en jaleos Nunca me ha agradado nada; Lo heredé de Iluminada, La mujer más generosa Del mundo y la más hermosa (¿Será por ti destronada?).      Ángel Sáez García

Hijo soy de Eusebio, «el Pato»

HIJO SOY DE EUSEBIO, “EL PATO” E ILUMINADA, “LA TAPIA” Lamento mucho, de veras, Si el menda te ha incomodado, Si con su mui te ha enfadado Hoy, de buenas a primeras, Con sus sueños o quimeras, Pues no era su aspiración Hacerlo ni su intención Cuando “el Tapia” lo ha pensado, Cuando “el Pato” lo ha parpado Y ha hecho de tales

No tiene cura el sistema

NO TIENE CURA EL SISTEMA —El sistema se derrumba Porque ya no soluciona Los problemas. Reacciona Tarde y mal, lleva a la tumba La ilusión o el sueño arrumba. —El sistema colapsado Está. Se ve desbordado Por raudos cambios que fluyen Sin parar, mudas que influyen Hasta en quien anda alocado. —El sistema es incapaz De fungir de ave

«La casa del lago» es un impar sueño (IV)

“LA CASA DEL LAGO” ES UN IMPAR SUEÑO (IV) (Sigue y fina.) Kate le confiesa a su compañera, la doctora Anna Klyczynski, que: “—Hay alguien. Es una especie de relación a larga distancia (...); sin embargo, a un hombre al que no conoceré, a él, le entregaría el corazón”. Este pensamiento se verá correspondido por el que le confiesa

«La casa del lago» es un impar sueño (III)

“LA CASA DEL LAGO” ES UN IMPAR SUEÑO (III) (Sigue.) Alex (al que consideran que está loco Mona y Kate, o que los demás pueden pensar que está ido, como así se lo refiere a su hermano Henry) le propone a la doctora dar un paseo juntos por Chicago. Al final del mismo, Kate piensa (dirigiéndose a Alex), “Ojalá hubiéramos hecho este

«La casa del lago» es un impar sueño (II)

“LA CASA DEL LAGO” ES UN IMPAR SUEÑO (II) (Sigue.) Cuando el paciente que espera una resonancia le pregunta a la doctora si cree que saldrá de esta, Kate le contesta “sí, por supuesto”. Puede que la misma pregunta e idéntica respuesta se la formulara y contestara, al ponerse a escribir el guion, David Auburn. Cuando Kate se disculpa

«La casa del lago» es un impar sueño (I)

“LA CASA DEL LAGO” ES UN IMPAR SUEÑO (I) “A veces sucede que una mujer es más atractiva a los veintinueve que diez años antes; y, en general, si no ha habido ni mala salud ni ansiedad, es un momento de la vida en el que casi no se ha perdido ningún encanto”. Jane Austen, en “Persuasión” (la última novela que escribió, publicada

Morfeo nos ordena que soñemos

MORFEO NOS ORDENA QUE SOÑEMOS    Ayer (seré más concreto, al día siguiente de haber fundido en mi mente la realidad pura y la ficción dura, que perdura mientras permanece dura la dura, cuya cabeza sobresale cuando deja atrás la peladura, o sueño —ya han transcurrido, por tanto, unas cuantas jornadas de aquello, esto—), después

Libre interpretación de lo soñado

LIBRE INTERPRETACIÓN DE LO SOÑADO Ignoro si sueño todas las noches. Supongo que sí. Ahora bien, de lo que sí estoy seguro, aún más, segurísimo, o no abrigo la menor duda, es de que, del grueso de los sueños que recuerdo haber tenido, unos me parecen más claros o nítidos que otros (o menos complicados o enrevesados), quiero decir,

Loa de la lectura comprensiva

LOA DE LA LECTURA COMPRENSIVA Dilecta Pilar (y, asimismo, atento y desocupado lector, seas ella o él, porque las cartas que le envío a mi querida amiga y colega son abiertas y, si estás tú disfrutando de tu tiempo de ocio y te apetece, también las puedes leer): Supongo que alguna vez has leído, si no todos, algunos de los versos libres

¿Una procaz y una salaz? ¡García!

¿UNA PROCAZ Y UNA SALAZ? ¡GARCÍA! “Chéjov tenía como gran vicio sanar gratis a los enfermos de Yalta. Su monstruosidad consistió en la misma de Tolstói, padre, artista, profeta, marido (bastante malo), que escondía entre sus botas y ropas tres diarios de vida simultáneos. Lo que lo hace un genio y monstruo son esos tres diarios

Breve y pendiente ensayo sobre Emilio

BREVE Y PENDIENTE ENSAYO SOBRE EMILIO Ahora, al fin, ya sé lo que (me) pasa. Cada vez que me encuentro en un aprieto, mi difunto hermano José Javier se encarga de hacer los trámites necesarios en el cielo, donde mora, para que una de mis más dilectas fuentes de inspiración, el tristemente finado padre camilo Pedro María Piérola García,

Más que fárragos obran quintaesencias

MÁS QUE FÁRRAGOS OBRAN QUINTAESENCIAS Ignoro el porqué esta noche he soñado (con) la lección extraña o extraordinaria (entre otros motivos, porque se ha demorado la friolera de cuarenta y tantos años en el tiempo) que nos ha impartido (es un decir) uno de los profesores que tuvimos en el seminario de Navarrete (La Rioja), el real y

De esos buenos amigos de papel

DE ESOS BUENOS AMIGOS DE PAPEL Vayan a donde vayan, atentos y desocupados lectores (ellas y ellos), este verano de vacaciones, si ya han hecho las preceptivas listas de pros y contras, han disipado las dudas, han decidido cuál va a ser el destino, han comprado los billetes de autobús o tren y/o los pasajes de avión y han contratado el seguro,

Si no salva a Pilar, él se condena

SI NO SALVA A PILAR, ÉL SE CONDENA Del grueso de las historias de amor que arrancaron o echaron a andar en la calle Cupido del Puerto de la Cruz (Tenerife), durante el mes de julio del año pasado, la mejor documentada acaso sea la que inauguraron, inopinadamente, al alimón, Pilar y Ángel, si a los textos que ha escrito (aunque algunos

Yo asistí el mismo día a dos milagros

YO ASISTÍ EL MISMO DÍA A DOS MILAGROS Tengo para mí que, a lo largo de mi vida, hubo varias personas que me alumbraron (algunos de sus comportamientos, gestas o gestos —he de reconocer sin ambages—, en concreto, me deslumbraron), cuando otrora las traté y coincidí con ellas en la realidad de la vigilia y del día a día; y que ahora

El arpa de la rima becqueriana

EL ARPA DE LA RIMA BECQUERIANA Aunque dos amigos íntimos (me consta que en la cuadrilla hay más) no me creen, no me cansaré de contar allí donde me halle la verdad pura y dura, que la historia que rotulé “De la palingenesia de San Pedro” (y subtitulé “Así vivió Ángel Sáez el prodigio”) surgió de un sueño que se me repitió

Haciéndote feliz, seré dichoso

HACIÉNDOTE FELIZ, SERÉ DICHOSO “No sabrás todo lo que valgo hasta que no pueda ser junto a ti todo lo que soy”. Gregorio Marañón y Posadillo Amada Pilar: Te preguntarás, seguramente, por qué te escribo sin parar, semana tras semana, epístola tras epístola, o encargo, finjo o funjo, que de ese menester se ocupe algún amigo íntimo

Nadie refutar puede tal aserto

NADIE REFUTAR PUEDE TAL ASERTO “Hablando se entiende la gente”, dice el dicho castellano. Hoy, aquí y ahora, afirmaré y/o agregaré algo más, que nadie (hembra o varón) refutar puede tal aserto. De hecho, en el debate de ideas y cruce de argumentos, todos hemos podido comprobar alguna vez cómo el otro, nuestro interlocutor (o uno

¿Que qué veo en tus pupilas?

¿QUE QUÉ VEO EN TUS PUPILAS? —Dime, por qué, vida mía, De mí estás enamorada. —Sé que estoy por ti colada Por tu humor, fisonomía, Pasión por la isonomía,... —Te obsequio ramos de lilas Porque te apellidas Vilas. —¿Solo por la rima, Arturo? —Te amo porque mi futuro Veo en tus verdes pupilas. Ángel Sáez García [email protected]

Breve y escueto apunte de Pandora

BREVE Y ESCUETO APUNTE DE PANDORA (SOBRE LA OMNIDOTADA E IMPAR EVA) Según la mitología griega, Zeus, el padre del panteón heleno, ordenó a Hefesto, dios del fuego, célebre por sus variopintas habilidades o mañas, que esculpiera la estatua de la primera mujer, una núbil bella. Atenea, enemiga de Prometeo, la vistió con una túnica blanca,

He aquí el texto que he urdido últimamente

HE AQUÍ EL TEXTO QUE HE URDIDO ÚLTIMAMENTE Dilecta Pilar: Te mandaré esta mañana (si puedo; si no, esta tarde, siempre que no me se me vaya el santo al cielo, claro) las seis páginas sobre la cinta en cuestión, “La casa del lago”. Aún no he leído en voz alta el texto que he trenzado últimamente, para darle el nihil obstat, pero

Vivir es (a nadie extraña)…

VIVIR ES (A NADIE EXTRAÑA) SALIR DE LA TELARAÑA Me gustaría que mi hija Fueras para acompañarte Hasta el altar y dejarte Allí junto a quien elija Tu alma permanecer fija. Comprobarás que son tantos Y que producen espantos Los mil y un riesgos que entraña Caer en la telaraña Que impetrarás a los santos. Ángel Sáez García [email protected]

Hay que acabar cuanto antes con las ratas

HAY QUE ACABAR CUANTO ANTES CON LAS RATAS (PORQUE SON TRANSMISORAS DE LA PESTE) Lamento tener que reconocer, una vez más, lo obvio (servidor sería o, mejor, se estaría comportando como un ciudadano, amén de deshonesto, idiota, si, en lugar de quitar o retirar el tupido velo, echara una palada más de tierra sobre la realidad, para ocultarla),

Tenemos que ser ricos en ideas

TENEMOS QUE SER RICOS EN IDEAS “Retirado en la paz de estos desiertos, / con pocos, pero doctos libros juntos, / vivo en conversación con los difuntos, / y escucho con mis ojos a los muertos”. Cuatro primeros versos del “Soneto desde la Torre de Juan Abad” (señorío de Quevedo, pequeño municipio al sur de La Mancha, en la provincia

¿Saldremos de la zona confortable?

¿SALDREMOS DE LA ZONA CONFORTABLE? En Navarra, somos (me adhiero al grupo o incluyo entre los tales) legión (si una ídem, romana, en los albores del Imperio, la conformaban 6.000 hombres, tendré que echar mano del plural, legiones, si quiero, que es lo que busco o pretendo, ser más concreto o preciso) los aborígenes o foráneos empadronados

De haber amado a una diosa

DE HABER AMADO A UNA DIOSA —Mi dilecto amigo, Andrés, Si a las cuatro de la tarde Vienes, déjame que farde, Pues seré desde las tres Dichosa; no tendré estrés. —Si a tu casa acudo, Rosa, Y te muestras cariñosa, No habrá en todo el mundo un hombre Que más gracias dé y se asombre De haber amado a una diosa. Ángel Sáez García

Carta a mi musa impar, Dorothy Parker

CARTA A MI MUSA IMPAR, DOROTHY PARKER Amada musa y regalo divino, Dorotea (pues tu nombre, en griego clásico, como te constó a la sazón, significó lo que significa y significará “don de diosa” —no, como dicen las malas lenguas, las viperinas, “donde dio Sáez dos veces”, por “don de diosa, ez dos veces”—): Lamento (por

Pilar fue la mujer que más me atrajo

PILAR FUE LA MUJER QUE MÁS ME ATRAJO (¿MI EDIFICIO VITAL RUINA AMENAZA?) Aunque, gracias a Dios, Pilar no ha muerto (ojalá fine yo mis días antes que ella), voy a escribir esta urdidura (o “urdiblanda”) como si el fatal desenlace ya hubiera acaecido. Ignoro por qué razón (si es que la hay o cabe hallarla, de peso) me ha nacido la

«Profeta» es mi segundo o tercer mote

“PROFETA” ES MI SEGUNDO O TERCER MOTE Todo está en los libros. Y si, por una extraña razón, aún no lo está, no me cabe la menor duda de que, más pronto que tarde, lo estará. Por ejemplo, la relación que mantiene Pilar con Ángel, con la simple permuta de los nombres de pila de los protagonistas, aunque parezca mentira, ya fue contada

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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