Entrevistas PD / "Los políticos de la Transición aguantaban mejor las críticas que los posteriores"

[VÍDEO ENTREVISTA] Bonifacio De la Cuadra: «Se perdonan los EREs a ABC y El Mundo, pero no los de El País, porque existe la creencia de que no es una empresa como las demás»

Acaba de publicar su primera novela 'Secretos de Confesión'

El 16 de junio de 2005 un nutrido grupo de jueces y magistrados, como Clemente Auger (ex presidente de la Audiencia Nacional) o José Antonio Martín Pallín (ex juez del Supremo) participaron en un homenaje al histórico periodista Bonifacio de la Cuadra con motivo de la jubilación.

De la Cuadra, miembro de la redacción de El Pais desde el mismo día de su salida a los quioscos, fue redactor de Política y Nacional hasta mediados de los ochenta, en que pasó a ser el máximo responsable de noticias judiciales, en especial CGPJ y el TC. En la actualidad permanece ligado a El País como miembro de su consejo editorial y como accionista minoritario del Grupo PRISA. De la Cuadra recuerda algunos momentos de su trayectoria.

CICLO ENTREVISTAS SOBRE TRAYECTORIA EN PERIODISTA DIGITAL

Alfonso Rojo: «Las tertulias no son periodismo estricto»

Isabel Durán: «Nunca he ido con el traje de camuflaje»

José María Calleja: «Los políticos no esperan al editorial de ‘El País’ que les diga lo que deben hacer».

Manuel Campo Vidal: «La salida de Herrero y Losantos de A3 fue cosa de Asensio»

Enric Sopena: «Una mano negra me vetó de Onda Cero».

Iñaki Gabilondo: «La COPE me ofreció mucho dinero por hacer las mañanas».

Fco. Giménez Alemán: «Aznar ha sido el presidente más intervencionista contra la prensa»

Alejandro Vara: «Volví a ABC porque era mi casa»

Carmelo Encinas: «El PP no entendió el proyecto de Localia, era una cadena objetiva».

Mamen Gurruchaga: «Si odiara al PNV, tendría que odiar a toda mi familia».

Miguel Ángel García-Juez: «Una radio no puede cambiar a sus estrellas cada temporada»

Eugenio Fontán: «Polanco se hizo con la SER con el favoritismo del Gobierno de González».

Paco Lobatón: «Una llamada a ‘Quién Sabe Dónde’ resolvió el asesinato de Anabel Segura».

Miguel Ángel Rodríguez: «Es imprescindible que la publicidad vuelva a TVE».

Antonio Gibello: «Ahora todos critican las autonomías, pero El Alcázar fue el único que lo hizo en 1978»

Milián Mestre: «Fraga quedó deslumbrado por Cebrián y lo nombró director de El País».

Daniel Gavela: «Que Cuatro y laSexta aparecieran a la vez nos perjudicó a ambas»

Miguel Ángel Gozalo: «Los socialistas han hecho creer que la TVE de ahora es buena»

Fernando Sánchez Dragó: «Me alegré del cierre de Público, porque me atacó e insultó»

Victoria Lafora: «Vasile nos insultó al poner Gran Hermano en el hueco de CNN+»

Nieves Herrero: «Presenté mi dimisión en RNE por la actitud de Piqueras»

Raúl Heras: «El liderazgo de Rubalcaba en el PSOE es débil porque no manda ni en Andalucía, Madrid, Valencia y Galicia»

Germán Yanke: «No fue afortunada la broma de decir que fui menos de derechas de lo que me pidió Telemadrid»

Hermann Tertsch: «Rajoy tiene en el Gobierno la misma arrogancia que Aznar»

Abel Hernández: «Sotillos me despidió mostrándome el carné del PSOE»

Isabel San Sebastián: «Sostres ya no participa en la tertulia de ‘Alto y Claro’

Fernando Castedo: «Cesé a Gabilondo por un programa sobre el paro que no había revisado»

García-Trevijano: «Provoqué que la dictadura cerrara el diario Madrid, porque el periódico iba a quebrar»

Julio César Iglesias: «En Tablero Deportivo conocí a Mourinho»

Fernando Ónega: «La SER hizo un gran servicio a la democracia el 23-F, fue un error de los golpistas no ocuparla»

Luis María Anson: «No resulta exagerado decir que yo le conseguí Antena 3 a Lara»

Luis Vicente Muñoz: «Un banco intentó por vía judicial que no habláramos de ellos en Intereconomía»

Antonio Jiménez: «Nadie dijo nada cuando RNE hizo limpieza en 2008»

Curri Valenzuela: «Le molesto a la extrema izquierda, porque razono y no doy gritos».

Pepe Oneto: «El artífice del secuestro de Cambio 16 fue Alberto Ruiz Gallardón»

José Luis Gutiérrez: «Garzón y yo hemos sido víctimas del franquismo, aún sigue vigente la ley de prensa de Franco»

Manuel Martín Ferrand: «Mario Conde fue el general que dirigió la ocupación de Antena 3 del Gobierno de Felipe González»

Manuel Cerdán: «Los regalos que llegaban a El Mundo en Navidad eran para Economía. A Investigación sólo llegan amenazas»

Pablo Sebastián: «Cebrián me dijo que con lo de la OTAN algunos tendrían que enseñar el culo»

Eduardo San Martín: «Dirigentes actuales del PSOE nos llamaron por publicar en ABC la reunión de Carod (ERC) con ETA»

Consuelo Álvarez de Toledo: «Duré seis meses en El Socialista porque Alfonso Guerra era insoportable»

José Luis Balbín: «En La Clave se pretendía que la gente opinara después de verlo, ahora al revés, empiezan opinando y acaban pegándose»

José María Iñigo: «TVE suprimió Estudio Abierto por hablar de los fondos reservados»

Mario Conde: «El ministro Solana (PSOE) nos adelantó que echarían a Pedrojota Ramírez de Diario 16»

Amando de Miguel: «Cuando era consejero de RTVE, Rodrigo Rato me leyó la cartilla por no seguir sus órdenes»

Díaz Herrera: «Si hubieran metido al padre de Urdangarín en la cárcel por estada, el hijo no habría robado»

Javier Ruiz: «Es un poco exagerado decir que Berlusconi me echó»

Francisco Frechoso: «Tras la salida del ‘Huffington Post’ podemos decir que Cuarto Poder es el primer periódico de blogs… que paga»

Manuel Marlasca: «La escencia del periodismo es que te paguen gratis»

Manuel María Bru: «Cuando critiqué a Losantos me dijeron que tosí a un dios y no me lo iban a perdonar en la vida»

Rosa Villacastín: «La deriva de la TV rosa comenzó con Xavier Sardá»

«EL PRIMER PERIÓDICO EN QUE TRABAJÉ DURO UN DÍA»

El periodista Bonifacio de la Cuadra explica que el primer periódico en el que trabajó fue ‘Nivel’.

Fue en 1969. El primer periódico en que trabajé y duró sólo un día. Porque al día siguiente de que saliera, el ministro Sánchez Bella nos lo cerró porque consideró que era ‘un nido de rojos’.

No lo era tal, porque el director era Manuel Martín Ferrand, que no era un rojo ni mucho menos, pero a la vista de algunas viñetas que habían visto criticando a los ministros de Franco, pues se lo cargaron. Estaba Vicente Verdú, por ejemplo. No les gustó a los ‘López’ (por los ministros López Rodó, López Bravo y López de Letona)

EN LA PRENSA DEL MOVIMIENTO A LAS ÓRDENES DE VICENTE CEBRIÁN

Pasé a la Prensa del Movimiento en la que tuve como director a Vicente Cebrián, que luego después sería quién me recomendaría a su hijo, Juan Luis Cebrián, para El País.

Estaba en la agencia de noticias [Pyresa], empecé haciendo sucesos. El director, Vicente Cebrián, me veía en la redacción y me decía: ‘¡Bonifacio, aquí no suceden los sucesos, vete por Madrid a buscarlos!’

De alguna forma, aún en un régimen como el franquista, sí se enseñaba periodismo en lo que era el gusto por la noticia.

Siendo muy franquistas todos los directores, el cambio se produce cuando llega Emilio Romero, que tenía una idea de que eso era su finca particular. Y Julio Merino cuando llamaba Romero por teléfono se inclinaba ‘a sus órdenes, jefe’. Para los otros mandaba Franco, en esa etapa quería mandar él.

EL DESPIDO DE SOLEDAD GALLEGO DÍAZ DE PYRESA

Nos despidieron a Soledad Gallego Díaz y a mí por hacer diez minutos de trabajo en silencio en solidaridad con una serie de periodistas represaliados.

Estaba muy revolucionaria la prensa entonces, había muchas sanciones por parte del régimen a la dictadura, eran los años setenta, y había muchas protestas en las redacciones y nosotros decidimos diez minutos de trabajo en silencio. Llamaban por teléfono y decíamos ‘lo sentimos, pero estamos en silencio’.

El director de Pyresa era Julio Merino. Nos puso en fila a todos los que habíamos guardado esos diez minutos de silencio, para ver quién reconocía que lo había hecho como señal de protesta. La mayoría dijo que era casualidad, que estaban en silencio porque estaban trabajando. Sólo Soledad Gallego Díaz y yo reconocimos que lo hacíamos como protesta. Despido fulminante.

En ese momento yo no conocía a Soledad Gallego, pero el despido une mucho.La Asociación de la Prensa repudió a Julio Merino y los tribunales acordaron nuestro reintegro.

CO-FUNDADOR DEL DIARIO EL PAÍS

Tuve la suerte que me recomendó el padre del director Juan Luis Cebrián.

Nos acusaban de ser marxistas y no lo éramos para nada.

FILTRACIÓN DEL BORRADOR DE LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA DE 1978

La revista ‘Cuadernos para el Diálogo’ y el diario El País se apuntaron un gran scoop en 1978 al publicar el borrador de la Constitución española antes de que se estrenara.

Eso se fraguó desde ‘Cuadernos’. Gregorio Peces Barba siempre que me veía en alguna reunión o conferencia decía: ‘lo importante de Bonifacio es que revele quién le dio el borrador’. Le respondía que nosotros no desvelamos las fuentes. Lo que sí puedo decir es que no fue el PSOE. No fue un socialista. Aquello fue un aldabonazo, parecido a las filtraciones de Wikileaks.

Gente como Julián Marías, que era accionista de El País y senador real, al ver en el borrador que se iba a aprobar aquello de ‘nacionalidades’ eso le pareció tremendo. Y fue eso lo que causó que al final se consiguiera que la Constitución incluyera ese artículo esperpéntico de ‘unidad común indivisible’ de España.

Recuerdo cuando Franco aprobó por ley que los principios del Movimientos eran ‘inalterables’, y vaya si los cambiaron luego.

CO-AUTOR DEL ESTATUTO DE LA REDACCIÓN DE EL PAÍS

Intentamos hacer la formula de Le Monde [participación de la propiedad mediante de acciones]. Yo en seguida me hice accionista. Pero no era posible, porque no había suficientes accionistas. Y al final lo que hicimos es acordar el Estatuto de la Redacción, que incluía el Secreto profesional, la Cláusula de la Conciencia o el artículo 7 que se aplicó cuando aquello de ‘Caudillo Guevara’.

El Estatuto de la Redacción no le gustaba nada a nuestros accionistas, pero tampoco gustaba nada a otros periódicos. El diario ABC sacó un editorial diciendo que iba, a partir de ahora, la empresa de El País no iba a mandar, sino que iban a mandar ‘los soviets de la Redacción’.

El Estatuto de la Redacción lo negociamos Soledad Gallego Díaz, Rosa Montero, Ángel Santa Cruz, Félix Monteira y yo. Éramos los que negociábamos. Era un Estatuto que lo que pretendía era dar protagonismo a los periodistas, que no mandaran sólo los accionistas.

PORTAVOZ DE LA REDACCIÓN EN LA JUNTA DE ACCIONISTAS

En la Junta de Accionistas de 1980 expliqué ante ellos que el Estatuto de la Redacción, no era la auto-gestión, de hecho para muchos compañeros periodistas era un estatuto que se quedaban corto.

Expliqué que el Estatuto era algo normal en Europa occidental. Finalmente los accionistas contrarios al Estatuto terminaron yéndose y el periódico, a golpe de primeras páginas, a golpe de contar la realidad. A base de esas cosas, conseguimos un gran público.

Era una época en la que era peligroso llevar El País bajo el brazo, por ataques de la extrema derecha, llegó a haber un atentado con muertos.

En esa junta yo respondí [a los accionistas Fernando Chueca y a García de Vinuesa] que no se asustaran, que esto era una moneda de curso legal. Pero la competencia les estaba diciendo ‘¡Cuidado, accionistas de El País, que si lo permitís gobernarán los soviets!’

El hecho es que el Estatuto ha seguido funcionando y todavía hoy tiene vigencia.

VICENTE CEBRIÁN, EL PRIMERO EN ADELANTAR QUE EL PRESIDENTE DE LA TRANSICIÓN SERÍA SUÁREZ

Tras una primera etapa en la órbita de Fraga, en el momento de salir El País quedó más en sintonía con el conde de Motrico, que tenía a un hombre de confianza, Dario Valcárcel, como subdirector del periódico.

Dario Valcárcel estaba con Areilza el día en que dimite Carlos Arias y se espera que él vaya a ser el nuevo presidente.

Me acuerdo que le dije a Juan Luis Cebrián ‘¿Por qué apostamos tanto con Areilza hasta el punto de tener ya a Dario Valcárcel en su casa para que le haga la primera entrevista?’. Cebrián me decía que estaba claro que el nuevo presidente iba a ser a Areilza, y yo le dije que sería Adolfo Suárez.

Él me preguntó ‘¿Y quién te ha dicho eso?’, a lo que yo le respondí ‘¡Tu padre!’, porque fue su padre, Vicente Cebrián, el que me dijo que iba a ser a Adolfo Suárez. Conocía mucho mejor el tema del Movimiento y acertó.

LA GUERRA DE ACCIONISTAS EN EL PAÍS

En El País los periodistas conseguimos dar un vuelco al accionariado, porque el accionariado era de derecha liberal. Querían un diario tipo ‘Revista de Occidente’, no franquista, pero sí de derecha liberal. Había una serie de accionistas empezando por Julián Marías, que no eran nada de izquierdas.

Ahí es que una persona vinculada a ese sector de accionistas, fue con un maletín a comprar acciones para dar un vuelco en la siguiente junta de acciones. Era un sector de accionistas vinculado a la derecha.

Esa operación la frenó Polanco, que se dio cuenta, habló con esos mismos accionistas. Y a la vista que no podían dar un vuelco para hablar con esos mismos accionistas y al final acabaron yéndose.

El artífice de la operación del maletín era Antonio García-Trevijano. Él quiso llevar el periódico a la derecha. El dirá ahora que no, que era hacia la república. Pero sus apoyos eran derechistas. Y esa operación del maletín fue él quién la protagonizó.

No me acuerdo todos los que estaban, pero Pérez Escolar andaba por ahí. Hablé una vez con Pérez Escolar, que tenía una visión diferente a la mía, pero no me convenció. Ahí lo que pasaba es que no les gustaba la línea de El País y entonces decidieron cambiar a los accionistas y lo que hicieron fue consolidar el accionariado.

EL 23-F

No es la primera vez que lo digo, pero era una sesión tan aburrida la de aquel día, votando todos ‘Sí’ o ‘No’. Que cuando entró Tejero el periodista que tengo dentro dije: ‘Hombre, por fin pasa algo’.

Luego tuve un miedo terrible, de que nos metieran en el estadio Bernabeu, pasé un miedo terrible. Y en cuanto dieron la posibilidad de irse, me fui. (…) La jefa de nacional me ordenó que mandara, de inmediato una crónica. No me preguntó ‘¿qué tal estás?’. Sino que escribiera y Cebrián me mandó a la redacción. Y en esa primera edición especial que sacamos, hay unas cuantas cosas que reconozco como mías.

DEMANDADO POR INVESTIGAR ‘LA TRAMA CIVIL’ DEL 23-F

Bonifacio de la Cuadra es uno de los autores del libro ‘Todos al Suelo’ que indagaba sobre ‘la trama civil’ del golpe y causó que un gran número de personalidades franquistas se querellara contra él.

Fue el primer libro sobre el 23-F. Ministros de Franco, Fueyo, Palomino, todos se querellaron contra nosotros por calumnias. Nosotros queríamos que hubiera juicio para así poder demostrar nuestra investigación, porque en las querellas si demuestras que es verdad no hay consecuencia. Hubiéramos llevado allí a todos los que podían aportar algo.

El Gobierno Calvo-Sotelo no quiso investigar la trama civil, al ver que ya tenía determinadas personalidades militares en el banquillo (…). Si el golpe fue el 23 de febrero, antes de mediados de marzo sacamos nuestro libro, fue el primero, de él luego ha chupado mucha gente.

Un escritor reciente, que ha hecho un gran libro sobre el 23-F, Javier Cercás, en su libro nos ningunea. Dice que ‘Ricardo Cid Cañaveral y otros seis’ – se ve que no tenía sitio para citar a los otros autores – ‘dijeron una serie de cosas, se querellaron con ellos y luego después varios de ellos retiraron lo dicho’. Eso era totalmente mentira.(…)

Jauregui ha contado que una de sus fuentes era el propio general Gutiérrez Mellado.

¿CUAL HA SIDO EL GOBIERNO MÁS INTERVENCIONISTA CON LA PRENSA?

En la época de la Transición se aguantaban bastante más las críticas, ellos iban por el Consenso.

Luego, los socialistas, con los que habíamos tenido mucha relación. Al llegar al poder, empezarón a molestarles esas críticas. Barrionuevo demandó a El País. Y ‘La Patada en la Puerta’ de Corcuera fue muy criticada porque iba contra nuestros principios.

Por eso El País, aunque fuera progresista, si iba contra los derechos, nos iba a encontrar en frente y nos encontraron.

SITUACIÓN ACTUAL DE EL PAÍS

Preguntado por las críticas desde webs izquierdistas a que El País se ha derechizado tras su último cambio accionarial, De la Cuadra tiene su propia opinión.

A mí me gustaba más El País de entonces [de la Transición], pero, claro, como yo era parte, tampoco soy muy objetivo. El de ahora me gusta menos, pero sigo comprándolo cada día, sigue siendo mi periódico y cuando tiene problemas lo que deseo es que se solucione y que los ciudadanos puedan seguir teniendo ese periódico.

Es cierto que hay cambios, con la edad. Pero sobre los conflictos de El País yo no diré nada, porque se está negociando y lo que me apetece es darles un abrazo a todos, que salga la negociación lo mejor posible para ellos y que El Pais siga siendo lo que ha sido siempre.

LA CRISIS SE PERDONA A TODOS, MENOS A EL PAÍS

La crisis afecta a toda la prensa, lo que pasa es que se perdonan más los EREs del ABC, de El Mundo, pero en el caso de El País existe la creencia de que, aunque sea una empresa como las demás, pues no va a hacer medidas de recorte.

Pero al final las empresas son los que son, tienen un capital y unos intereses determinados y no siempre se atiene a lo que los trabajadores quieren.

En la actualidad Bonifacio de la Cuadra acaba de estrenar su primera novela, ‘Secretos de confesión’, que narra una hipótesis sobre la pederastia sacerdotal en España.

Autor

Juan F. Lamata Molina

Apasionado por la historia en general y la de los partidos políticos y los medios de comunicación en particular.

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